Una reciente investigación que ha evaluado la relación entre el tiempo meteorológico y las hospitalizaciones por gastroenteritis en España durante el período 1997-2013 revela que estas aumentan un 21% con el calor y un 7% con el frío. Por otro lado, su riesgo se reduce en un 26% con la lluvia(1).

La explicación podría estar en que el calor favorece el crecimiento de bacterias en la comida (de hecho, el aumento de hospitalizaciones es especialmente pronunciado en las gastroenteritis transmitidas por alimentos). Por su parte las temperaturas frías favorecen las infecciones por rotavirus, y es que el contagio es más probable cuando se pasa más tiempo en lugares cubiertos. Por último, la causa del descenso en jornadas lluviosas podría estar en el menor uso de aguas recreacionales (fuentes, piscinas, etc.) durante esos días.

El estudio adquiere especial relevancia si se tiene en cuenta que solo en 2015 murieron 1,31 millones de personas en todo el mundo por enfermedades diarreicas.

 

Fuentes:

  1. Morral-Puigmal, Martínez-Solanas, Villanueva, Basagaña. “Weather and gastrointestinal disease in Spain: A retrospective time series regression study”. Environ Int. 2018 Dec;121(Pt 1):649-657.