Los alimentos proinflamatorios (entre ellos las carnes rojas y procesadas, las vísceras y algunos pescados, pero también ciertas verduras -salvo las de hoja verde y amarillas oscuras- e incluso los tomates) están relacionados con un mayor riesgo de progresión de enfermedad renal.

Es lo que recoge un estudio presentado en la reunión anual de la Sociedad Americana de Nefrología (ASN Kidney Week 2018) (1) basado en una muestra de 1.084 adultos con enfermedad renal crónica (ERC). El 11,1% de los participantes desarrollaron insuficiencia renal durante los 14 años que duró el seguimiento.

Por tanto, para prevenir la progresión de la ERC, que además puede ir acompañada de inflamación crónica, es necesario apostar por dietas con bajo potencial inflamatorio.

 

Fuentes:

  1. “Las dietas proinflamatorias, vinculadas con mayor riesgo de progresión de enfermedad renal”. Jano. Nov. 2018.