Cuanto más intensa es la actividad física que realizan los hombres (o si la practican muy a menudo), de peor calidad es su semen. En concreto, la velocidad de los espermatozoides es menor y se producen daños en el ADN.

Estas son las conclusiones de un grupo de investigadores(1) que ha querido plasmar los posibles efectos negativos de un exceso de ejercicio sobre la salud masculina, en este caso atendiendo a la reproducción.

Según su estudio, la peor calidad del semen se debe al estrés que suele acompañar a la práctica del ejercicio físico de alta intensidad (se da mucha importancia a los resultados, hay un permanente deseo de superar los límites…). Pues bien, eso provoca un aumento considerable del nivel de cortisol, lo que impide el correcto funcionamiento del eje HPG (hipotálamo – hipofisario – gonadal) y puede derivar en hipogonadismo, una función testicular anormal que termine afectando a la capacidad reproductiva.

 

Fuentes:

  1. Andrea Sansone, Massimiliano Sansone, Diana Vaamonde et al.: “Sport, doping and male fertility”. Reproductive Biology and Endocrinology. 2018.