El Mundial de Fútbol de Rusia acaba de comenzar, dando inicio para los aficionados a todo un mes lleno de emociones, tensión y muchos goles. Precisamente esta noche la selección española se enfrenta a la de Portugal y millones de espectadores se reunirán frente al televisor para ver el partido.

Y es que el fútbol, considerado por muchos el “deporte rey”, levanta pasiones. Tanto, que tras ver a los futbolistas realizar jugadas asombrosas, tal vez algunos amigos recuperen la costumbre de jugar un partidito el fin de semana.

Y si ver a Iniesta o a Sergio Ramos no basta para animarle a hacer un poco de deporte, el simple hecho de quedar con familiares o amigos para ver el partido ya es bueno para mejorar las relaciones sociales, lo que ayuda al bienestar general.

De hecho, muchos estudios se han centrado en los beneficios que este deporte ofrece para el cuerpo y la mente.

Aunque no hay que olvidar los numerosos problemas de salud que acarrea. Esguinces, fracturas, sobrecargas musculares, desgarros y roturas fibrilares o de ligamentos son algunas de las lesiones más comunes en el terreno de juego. (1) (2) (3)

Pero además están los riesgos que implican al espectador que está viendo el partido desde su casa o en un bar. De entrada, se dispara el consumo de alcohol, así como el de un picoteo que no suele destacar por ser a base de alimentos saludables.

Y eso sin olvidarnos de los aficionados que viven con demasiada intensidad el encuentro, aumentando el riesgo de ataques al corazón.

Un equipo de investigadores alemanes constató que durante el pasado Mundial de Fútbol, cuando jugaba la selección alemana, los ingresos hospitalarios debidos a infartos o palpitaciones se triplicaron entre los hombres, y se duplicaron en el caso de las mujeres. (4)

La selección española de fútbol y, por tanto, los aficionados españoles, tampoco se libran de este problema. En la final España-Holanda de 2010, un equipo de científicos monitorizó a un grupo de aficionados mientras veían el partido y constató que los niveles de cortisol (hormona que se libera como respuesta al estrés) no dejaron de aumentar durante el encuentro, para bajar drásticamente una vez que España ganó. (5)

Las personas que padecen una enfermedad cardíaca o son hipertensas, pero también las diabéticas o fumadoras, son las que más riesgo tienen de acabar sufriendo un infarto durante el encuentro.

Para minimizar estos riesgos, durante la final de la Champions que enfrentó al Real Madrid y el Atlético de Madrid, la Sociedad Española de Cardiología ofreció una serie de recomendaciones para las personas que se estresan con facilidad durante los partidos. Por ejemplo, es mejor levantarse con frecuencia para romper con la dinámica del estrés, especialmente durante las jugadas que acumulan una mayor tensión, como ocurre con los penaltis. Y si se pone especialmente nervioso mientras ve el partido, mejor opte por escucharlo por la radio. (6)

Por otro lado, en el caso de que se anime a jugar un partidito con los amigos, hay que tener en cuenta otros inconvenientes, especialmente si se es mayor de 50 años o hasta ahora ha llevado una vida sedentaria. Recuerde que la moderación es la clave, así como el sentido común, por lo que no conviene que después de ver el primer partido del Mundial decida lanzarse a darlo todo en el campo. ¡Y menos aún si es a pleno sol!

Hacer eso sólo conseguirá que le dé un golpe de calor, uno de los principales problemas de salud que se dan entre los deportistas, especialmente si son amateur.

Un golpe de calor se produce cuando el cuerpo está sometido a una intensa temperatura, pero es incapaz de termorregularse y enfriarse por medio de la sudoración. Esto conlleva mareos o incluso pérdida de consciencia, con sus consecuentes riesgos para la salud, incluyendo la muerte en los casos más extremos.

Por otro lado, si hace mucho tiempo que no practica ejercicio de manera activa, lo recomendable es que acuda al médico para confirmar cuál es el estado de salud de su corazón. Este es el primer paso para prevenir el que es a día de hoy uno de los problemas más preocupantes entre los futbolistas: la muerte súbita.

La muerte súbita, debida a una parada cardiocirculatoria y respiratoria, se produce cuando, en un esfuerzo extremo, aparecen arritmias ventriculares que impiden el normal bombeo de la sangre desde el corazón a los tejidos corporales. Si la circulación y el ritmo normal del corazón no se restablecen en pocos minutos (de 3 a 5) sobreviene la muerte.

Entre los síntomas que pueden predecirla destaca un ritmo cardíaco excesivamente acelerado o sentirse mareado. Si se advierten algunas de estas señales se debe acudir rápidamente a un médico, pues la muerte súbita puede tener lugar menos de una hora después.

En España se contabilizan más de 150 muertes súbitas al año en las canchas deportivas. Se han dado casos entre deportistas profesionales, pero también entre personas poco acostumbradas a hacer ejercicio y que excedieron sus límites. Aunque sin duda los que más conmoción causan son los que se dan entre jóvenes e incluso niños, y que suelen deberse a cardiopatías de origen genético (miocardiopatías, canalopatías y enfermedades genéticas de la aorta).

Por ello, antes de hacer cualquier tipo de ejercicio intenso, conviene tener en cuenta los factores de riesgo: haber sufrido previamente un infarto de miocardio o padecer insuficiencia cardíaca, así como tener antecedentes de familiares que sufrieron un paro cardíaco súbito.

Para no correr ningún riesgo, si hasta ahora usted veía los partidos desde el sillón de su casa, pero ahora decide lanzarse al césped, lo mejor es acudir antes al médico y someterse a un ecocardiograma, un electrocardiograma o una prueba de esfuerzo, entre otras, para evaluar la salud de su corazón.

Beneficios del fútbol

Una vez evaluados los riesgos que entraña el “deporte rey”, tanto a la hora de practicarlo como de verlo, pasemos a las ventajas. Como le comentaba al inicio, muchos estudios han confirmado que jugar al fútbol ofrece numerosos beneficios para la salud:

Mejora el sistema cardiovascular

Correr durante 90 minutos, lo mínimo que dura un partido de fútbol, ofrece más beneficios para el sistema cardiovascular que, por ejemplo, hacer footing a diario.

Esta fue la conclusión que se obtuvo tras dividir a 54 hombres sedentarios de entre 20 y 45 años que sufrían hipertensión moderada, en dos grupos: uno debía jugar al fútbol dos veces por semana, mientras que el otro tenía que practicar footing todos los días. Pasados tres meses, los que jugaron al fútbol lograron reducir su presión arterial hasta en un 10%, mientras que los corredores lo hicieron en un 7%. (7)

Fortalece los músculos

En un deporte en el que se está corriendo todo el tiempo y además hay que golpear el balón con fuerza, lógicamente los músculos de las piernas se ven fortalecidos. Pero además de los gemelos o los muslos, al correr durante un tiempo prolongado y además alternando la carrera intensiva con otra más suave, también se fortalecen los músculos del abdomen y del pecho.

Y las mujeres se benefician especialmente. Varios estudios realizados con mujeres sedentarias confirmaron que se producía una mejora significativa de su salud musculo-esquelética al jugar al fútbol durante 16 semanas. También vieron reducida su masa grasa y su presión arterial, e incluso mejoraron su equilibrio postural. (8) (9)

Fortalece los huesos

Jugar al fútbol contribuye a que los huesos se vuelvan más resistentes, previniendo futuras fracturas. Esto resulta especialmente beneficioso en el caso de las mujeres durante la menopausia: una investigación demostró que jugar al fútbol consigue aumentar la densidad mineral de los huesos, lo que permite reducir el riesgo de caídas y fracturas. (10)

Mantiene bajo control la grasa corporal

Como ocurre con cualquier otra práctica deportiva, mientras se hace ejercicio se están quemando calorías, lo que contribuye a reducir el riesgo de obesidad, así como de diabetes y los niveles elevados de colesterol en sangre.

En un estudio que comparó los beneficios de jugar al fútbol varias veces a la semana con otras prácticas deportivas como correr a diario, los integrantes del grupo que jugaron al fútbol vieron reducida su grasa abdominal (perímetro de cintura) el doble con respecto a los que hicieron footing, además de experimentar una reducción significativa en los niveles de colesterol LDL (el llamado “colesterol malo”). Este tipo de grasa abdominal es la que resulta más difícil de eliminar y está directamente relacionada con un mayor riesgo cardiovascular y de sufrir diabetes. (11)

De hecho, algunos investigadores recomiendan que el fútbol forme parte del tratamiento para patologías como la hipertensión, la obesidad o la diabetes tipo 2. Y es que además de todos los beneficios que reporta, se trata de un ejercicio ameno que ayuda a que esta práctica no sea vista como una obligación, por lo que los pacientes están más dispuestos a realizarla. (7)

Todos estos beneficios, además, tienen un mayor impacto entre aquellas personas sedentarias que por regla general parecen disfrutar más del fútbol viéndolo por televisión o en el campo que practicándolo. (11)

Mejora psicológica

Por último, en aquellas personas con tendencia al estrés, el simple hecho de jugar al fútbol de manera lúdica ayuda a que se relajen y despreocupen, al estar realizando una actividad divertida y gratificante. (12)

En resumen, como ocurre con cualquier práctica deportiva, siempre que ésta se realice con sentido común y atendiendo al estado de salud de cada uno, son muchos los beneficios que pueden obtenerse.

Y en el caso de que el Mundial de Fútbol no consiga animarle a practicar este deporte y prefiera limitarse a verlo, al menos podrá disfrutar de una tarde con los amigos, que también hace maravillas para la salud… Eso sí, como última recomendación, mejor opte por snacks saludables mientras ve el partido.

Fuentes:

  1. Boyer, Th.: “Lesiones del Aparato Locomotor en el Deporte”. Barcelona. Masson. 1991.
  2. Peterson, L., y Renström, P.: “Lesiones Deportivas. Prevención y tratamiento”. Barcelona. Jims.1989.
  3. Subotnick, S.: “Lesiones en el Deporte y el ejercicio Físico”. Madrid. Librotec. 1994.
  4. Ute Wilbert-Lampen, David Leistner, Sonja Greven, Tilmann Pohl, Sebastian Sper, Christoph Völker, Denise Güthlin, Andrea Plasse, Andreas Knez, Helmut Küchenhoff and Gerhard Steinbeck: “Cardiovascular Events during World Cup Soccer”. The New England Journal of Medicine.
  5. Leander van der Meij, Mercedes Almela, Vanesa Hidalgo, Carolina Villada, Hans IJzerman, Paul A. M. van Lange, Alicia Salvador: “Testosterone and Cortisol Release among Spanish Soccer Fans Watching the 2010 World Cup Final”. 2012.
  6. “Claves para disfrutar de la final de la Champions sin aumentar el riesgo de infarto”. Sociedad Española de Cardiología. 2014.
  7. Krustrup, P. Aagaard, L. Nybo, J. Petersen, M. Mohr, J. Bangsbo: “Recreational football as a health promoting activity: a topical review”. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports. 2010. 
  8. Jackman, S. R., Scott, S., Randers, M. B., Orntoft, C., Blackwell, J., Zar, A., Krustrup, P.: “Musculoskeletal health profile for elite female footballers versus untrained young women before and after 16 weeks of football training”. Journal of Sports Sciences. 2013.
  9. Krustrup, P., Hansen, P. R., Andersen, L. J., Jakobsen, M. D., Sundstrup, E., Randers, M. B., Bangsbo, J.: “Long-term musculoskeletal and cardiac health effects of recreational football and running for premenopausal women”. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports. 2010.
  10. Helge, E. W., Aagaard, P., Jakobsen, M. D., Sundstrup, E., Randers, M. B., Karlsson, M. K., & Krustrup, P.: “Recreational football training decreases risk factors for bone fractures in untrained premenopausal women”. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports. 2010.
  11. Krustrup, P., Nielsen, J. J., Krustrup, B. R., Christensen, J. F., Pedersen, H., Randers, M. B., Bangsbo, J.: “Recreational soccer is an effective health-promoting activity for untrained men”. British Journal of Sports Medicine. 2009.
  12. Randers, M. B., Nybo, L., Petersen, J., Nielsen, J. J., Christiansen, L., Bendiksen, M., Krustrup, P.: “Activity profile and physiological response to football training for untrained males and females, elderly and youngsters: influence of the number of players”. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports. 2010.