Hasta no hace demasiado tiempo parecería una idea sacada de una película de ciencia ficción. Sin embargo, la investigación científica y la innovación tecnológica en materia de salud están dando pasos de gigante en lo que a desarrollo de nuevos dispositivos se refiere.

En este sentido, se espera que dentro de muy poco (en apenas unos años y, en el mejor de los casos, en solo unos meses) baste con un simple parche adherido a la piel para que un análisis de la transpiración permita un completo chequeo del estado de salud de una persona. Podría incluso determinar si existen indicadores de enfermedades tan graves como la diabetes.

Así lo asegura un equipo de investigadores que están trabajando en el desarrollo de esta nueva generación de dispositivos(1). Estos realizan análisis químicos del sudor de sus portadores, que permiten arrojar datos sobre su estado de salud.

En concreto, el mecanismo funcionará acumulando el fluido corporal a través de un sistema de microagujeros y conservándolo en unos depósitos minúsculos en los que se realizará el análisis. De este modo registrará información sobre el pH de quien lo lleva, la frecuencia de su transpiración y sus niveles de cloruro, glucosa y ácido láctico (en grandes cantidades estos pueden indicar fibrosis quística, diabetes o falta de oxigenación), entre otros.

 

Fuentes:

  1. Amay J. Bandodkar, Philipp Gutruf, Jungil Choi et Al. “Battery-free, skin-interfaced microfluidic/electronic systems for simultaneous electrochemical, colorimetric, and volumetric analysis of sweat”. Science Advances 18 JAN 2019: EAAV3294.