Se ha descubierto que la acción conjunta de dos proteínas ofrece factores neuroprotectores en caso de párkinson, lo que permitiría regenerar los daños producidos por la enfermedad, especialmente si es en una fase temprana.

El descubrimiento ha sido posible gracias a un experimento en el que se reprodujeron los diferentes estadios de la enfermedad de Parkinson(1). Los investigadores observaron que los cambios provocados por la enfermedad no eran homogéneos en las diferentes regiones del cerebro afectadas; en concreto observaron que aquellas zonas en las que las neuronas dopaminérgicas tenían más conexiones con las regiones del cerebro que se mantenían íntegras, estaban menos afectadas.

A raíz de este descubrimiento se emplearon proteínas que favorecieran el crecimiento, la plasticidad y la supervivencia celular y que por tanto desempeñarían un papel fundamental en la regulación de la función neuronal. Y de todas las proteínas estudiadas las más beneficiosas fueron las que afectaban al factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGF) y al factor derivado de las células gliales (GDNF).

Al combinar estar proteínas no sólo se redujo de manera significativa la degeneración en las neuronas dopaminérgicas, sino que también permitió la formación de nuevas células. Tras el éxito de este estudio el siguiente paso será el de desarrollar terapias neuroprotectoras a raíz de un diagnóstico precoz para ralentizar o incluso revertir los síntomas de la enfermedad.

Fuentes:

  1. Requejo, J. A. Ruiz-Ortega, H. Bengoetxea. A. García-Blanco, E. Herrán, A. Aristieta, M. Igartua, J. L. Pedraz, L. Ugedo, R. M. Hernández y J. V. Lafuente: “Morphological Changes in a Severe Model of Parkinson’s Disease and Its Suitability to Test the Therapeutic Effects of Microencapsulated Neurotrophic Factors”. Molecular Neurobiology. 2017.