Existe una relación directa entre las horas de sueño y la rigidez de las arterias, que a su vez implica un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Así, dormir entre 7 y 8 horas cada noche evita que se produzca esa rigidez a consecuencia de la acumulación de placa en las paredes de las arterias.

Se llegó a esta conclusión tras estudiar los patrones de sueño de 1.752 personas con una media de 64 años y que fueron clasificadas en grupos atendiendo a la duración de su sueño: normal (entre 7 y 8 horas), de corta duración (menos de 6 horas) o de larga duración (más de 8 horas)(1).

Se observó que la acumulación de placa en las paredes de las arterias era mayor en los dos grupos que no dormían entre 7 y 8 horas por noche, aumentando así el riesgo de enfermedad cardiovascular. En concreto, quienes dormían menos de 6 horas por noche tenían un 54% más de riesgo, mientras que los que dormían más de 8 horas tenían un riesgo un 39% mayor.

 

Fuentes:

  1. American College of Cardiology. “Getting too little – or too much – sleep may be bad for the heart: Clocking seven or eight hours of shut eye a night seems to be sweet spot for heart health”. 2020.