Es de sobra conocido que la diabetes, una de las grandes pandemias de nuestro tiempo, está implicada en el desarrollo de otras patologías como retinopatías, nefropatías y cardiopatías diabéticas. Sin embargo, desde hace relativamente poco tiempo ha ido tomando forma la sospecha de que también se encuentra relacionada con enfermedades neurodegenerativas graves como el párkinson.

Pues bien, un estudio(1) ha querido arrojar luz sobre este potencial vínculo y ha descubierto que la carboxietilisina, un compuesto generado en exceso en diabéticos, altera las propiedades estructurales de la alfa-sinucleína, proteína relacionada a su vez con el desarrollo de la enfermedad de Parkinson.

El mecanismo que relaciona ambas enfermedades es el mismo que vincula la diabetes con el resto de las patologías comúnmente asociadas a ella: es decir, que está desencadenado por la hiperglucemia (los picos de glucosa en sangre), que provoca glicación en determinadas proteínas del organismo. Este proceso da lugar a nuevos compuestos (conocidos como productos finales de la glicación o AGE), los cuales una vez se acumulan, terminan generando nuevas enfermedades.

Los resultados de esta investigación suponen un importante paso adelante en el conocimiento de los efectos de la diabetes sobre la salud en general, al tiempo que también permitirán mejorar las estrategias terapéuticas para combatir los procesos neurodegenerativos asociados a la diabetes.

Fuente:

  1. Laura Mariño, Rafael Ramis, Rodrigo Casasnovas et Al. “Unravelling the effect of N(ε)-(carboxyethyl)lysine on the conformation, dynamics and aggregation propensity of α-synuclein”. Chem. Sci., 2020,11, 3332-3344