Hoy me gustaría compartir con usted las claves para llevar a cabo una cura tibetana de ajo.

Se trata de un tratamiento depurativo y estimulante del organismo a base de un preparado de ajo que utiliza la naturópata francesa Anne Portier y que usted puede elaborar en su propia casa. Una solución muy potente que reactivará todos los sistemas de su cuerpo:

  • Elimina los depósitos de grasa acumulados.
  • Ayuda a reducir los niveles del colesterol denominado “malo” (LDL) y aumenta el “bueno” (HDL).
  • Disminuye los triglicéridos en la sangre.
  • Previene la formación de trombos.
  • Reduce la tensión arterial.
  • Mejora el funcionamiento del hígado y desintoxica el cuerpo.
  • Mejora la función renal y ayuda a combatir la retención de líquidos.
  • Mejora los problemas de circulación.
  • Ayuda al sistema inmunitario a aumentar las defensas.
  • Combate los parásitos intestinales.

¿Sorprendente? Pues debe saber que sus efectos son tan potentes que solo se recomienda hacer esta cura una vez cada cinco años.

Y de hecho no deben realizarla personas con úlceras digestivas o irritación gástrica, personas con problemas de hipotensión, quienes estén siguiendo una terapia anticoagulante ni, por supuesto, aquellas que no toleran el ajo (especialmente crudo).

Además, si usted tiene problemas de salud o está siguiendo algún tratamiento mi recomendación es que consulte a un médico o a un naturópata sobre su caso concreto antes de llevarla a cabo.

Aquí tiene la receta y la forma de realizar la cura

Elaboración del preparado

  • 350 g de ajo orgánico.
  • ¼ litro de alcohol de 70 º.

Basta con que mezcle el ajo crudo, pelado y machacado con el alcohol. Después guarde todo en un bote de vidrio (cierre herméticamente) y déjelo en la nevera durante 10 días.

Una vez haya pasado ese tiempo filtre el líquido (si observa que se ha vuelto verde no se extrañe, es completamente normal) y vuelva a dejarlo en el frigorífico otros 3 días.

Después podrá comenzar la cura.

Cura: posología y otras indicaciones

Para tomar el preparado deberá verter y diluir primero en un poco de agua el número de gotas indicado (use un gotero que le permita calcular bien).

Tómelo a diario, el tiempo que dure la cura, siguiendo estas pautas y siempre 20 minutos antes de empezar a comer:

  • DÍA 1. 1 gota antes del desayuno, 2 gotas antes del almuerzo y 3 gotas antes de la cena.
  • DÍA 2. 4 gotas antes del desayuno, 5 gotas antes del almuerzo y 6 gotas antes de la cena.
  • DÍA 3. 7 gotas antes del desayuno, 8 gotas antes del almuerzo y 9 gotas antes de la cena.
  • DÍA 4. 10 gotas antes del desayuno, 11 gotas antes del almuerzo y 12 gotas antes de la cena.
  • DÍA 5. 13 gotas antes del desayuno, 14 gotas antes del almuerzo y 15 antes de la cena.
  • DÍA 6. 15 gotas antes del desayuno, 14 gotas antes del almuerzo y 13 gotas antes de la cena.
  • DÍA 7. 12 gotas antes del desayuno, 11 gotas antes del almuerzo y 10 gotas antes de la cena.
  • DÍA 8. 9 gotas antes del desayuno, 8 gotas antes del almuerzo y 7 gotas antes de la cena.
  • DÍA 9. 6 gotas antes del desayuno, 5 gotas antes del almuerzo y 4 gotas antes de la cena.
  • DÍA 10. 3 gotas antes del desayuno, 2 gotas antes del almuerzo y 1 gota antes de la cena.

Ya lo ve: se va sumando progresivamente una gota en cada toma hasta llegar a l5, tras lo que se empieza a descontar. ¡Fácil! Pero, aun así, si me permite un consejo, marque en el calendario el día que comienza, para evitar equivocaciones. Con el día de inicio claro y este programa siempre a mano no tendrá ningún problema en seguir correctamente el tratamiento.

Pero esto no acaba en el día 10. A partir de este y hasta que se le acabe el preparado tome 3 veces al día 25 gotas diluidas en agua (igualmente 20 minutos antes de las comidas).

El mejor momento

Como seguramente imagina, el preparado deja un regusto a ajo en la boca que podría provocar algo de mal aliento.

Ahora bien, esto un mal menor cuando se habla de potenciar de tal modo la salud, y más aún en tiempos de confinamiento y de distancia social como los que vivimos ahora mismo…

¡A su salud!

 

P. D.: Existe otra variante de este preparado que resulta quizá un poco más suave y que se basa en utilizar un extracto hidroalcohólico en lugar de una “maceración” sin agua. Para elaborarlo machaque los ajos y métalos en un frasco junto a una solución de agua (75%) con etanol alimentario (25%, el equivalente al cuarto de litro usado en la receta de arriba). Después agite la mezcla y sométala a unos 40 ºC al baño maría durante unos minutos, antes de dejarla reposar de 1 a 3 días.