No es casualidad que la toma de complementos nutricionales se haya disparado con la pandemia. Muchas personas han tomado conciencia de la importancia de cuidar la salud al máximo y de reforzar el sistema inmunitario frente a la amenaza que supone el coronavirus. (1)

Y han decidido tomar las riendas, simple y llanamente, comenzando por recurrir a estos pequeños aliados.

Pero lo cierto es que no solo la Covid-19 es una amenaza para nuestra salud en estos días.

Especialmente en otoño, cuando las temperaturas caen, los días se acortan y muchas personas sufren un decaimiento general del estado de ánimo, es importante cuidarse y reforzar el organismo con algo de ayuda extra.

Por eso le he pedido a mi colega Felipe M. Miller, experto en complementos nutricionales, que hiciese una pequeña selección de los suplementos que más pueden ayudar a prepararse de cara al frío invierno, algunos de los cuales toma él mismo.

¡Ojo! El quinto es probable que le sorprenda bastante, pero le hará notar una gran diferencia.

Aquí va el listado completo. Y no solo eso. También le doy sugerencias de productos concretos por si quiere empezar ya a tomarlos.

Los 5 complementos nutricionales esenciales en otoño

1. Vitamina C

Se trata de una de las vitaminas más famosas y, sin embargo, resulta desconcertante lo poco que en realidad la gente sabe sobre ella.

Y es que por lo general se desconoce que, mucho más allá de las recomendaciones oficiales, un aporte complementario ayuda a optimizar la salud hasta cotas insospechadas.

Así, si normalmente se nos dice que basta con consumir un par de piezas de fruta para conseguir un aporte medio (unos 80 mg de vitamina C), en realidad sin un aporte mucho mayor, de más de 400 mg, nos estaremos privando de sus auténticos beneficios, especialmente a nivel cardiovascular.

Hablamos de menos infartos, menos hipertensión arterial y menos ictus, pero también de menos cansancio, menos estrés y una mejor inmunidad, ya que los glóbulos blancos utilizan esta vitamina para destruir a los agresores externos nocivos (como los virus).

Ahora bien, para no pasarse el día comiendo kilos de fruta y verdura, parece razonable dar una oportunidad a este interesante complemento nutricional de vitamina C liposomal. No solo contiene la cantidad óptima de, sino que además su forma de presentación, en formato líquido y ultradisponible, la hace un 241% más potente y más absorbible.

2. Vitamina D

Junto a la C, la vitamina D representa el verdadero pilar de la complementación vitamínica para disfrutar de una salud óptima tanto en otoño como en invierno.

Sin embargo, lamentablemente esconde otro despropósito de la medicina convencional: de acuerdo con las recomendaciones sanitarias oficiales solo necesitamos 200 UI de vitamina D al día.

¡Esto es una cantidad ridícula si la comparamos con las 15.000 UI (es decir, hasta 37,5 veces más) que el organismo produce en solo 15 minutos de exposición solar directa!

De hecho, todos los estudios científicos sobre el tema muestran que, para mantener un nivel de vitamina D adecuado en sangre, es necesario un aporte mínimo de 4.000 UI al día a lo largo de todo el año.

De ahí que no deba sorprendernos que, incluso en un país bañado por el sol como es España, el déficit de esta vitamina sea un problema de salud generalizado.

Sea como fuere, hay unas cuantas consideraciones que es necesario tener en cuenta a la hora de elegir el mejor complemento nutricional de vitamina D. Por un lado, este debe imitar lo natural (es decir, el aporte solar). Y por el otro hay que evitar las dosis fuertes y favorecer las cantidades más bajas tomadas a diario (unos 4.000 UI al día) y a largo plazo.

Si le interesa ampliar la información y conocer el producto que recomienda expresamente Felipe M. Miller, aquí puede hacerlo.

3. Magnesio

Si usted come bien en general pero su alimentación no es siempre todo lo cuidada que debiera, un complemento que tampoco puede faltarle es el magnesio.

Este mineral conviene especialmente cuando, por ejemplo, se consumen con cierta frecuencia algunos productos ultraprocesados (aunque sea por cuestiones prácticas), al igual que si no consigue evitar por completo el pan blanco o se consumen lácteos a diario.

Y es que el magnesio actúa como un comodín que ayuda a asimilar otros nutrientes presentes en los alimentos y que el organismo necesita, por lo que un déficit de él, sumado a una mala alimentación, puede terminar jugando una muy mala pasada a su salud.

Su toma se recomienda aún más cuando ya se padece cansancio generalizado, dolor de cabeza frecuente o incluso problemas de atención. Y por su parte la dosis aconsejada es de 300 ó 400 mg al día repartidos entre las diferentes comidas (y tomados, además, en forma de citrato de magnesio o de glicinato de magnesio).

Extra: existen una serie de alimentos excepcionales que son todo un manantial de magnesio capaces incluso de suplir parcialmente la necesidad de un complemento. Descubra aquí de cuales se trata.

4. Probióticos

Los probióticos son bacterias vivas que apoyan y nutren a nuestra microbiota intestinal y que se encuentran en ciertos complementos nutricionales y alimentos como los yogures o el chucrut.

Al ayudar a reforzar la flora intestinal fortifican, por tanto, el corazón mismo de nuestra inmunidad.

Sin embargo, la investigación científica no es categórica en cuanto a las cantidades de probióticos que hay que tomar y, sobre todo, de qué tipo deben ser.

Sí existe bastante consenso, en cambio, en que un buen complemento nutricional a base de probióticos debe contener ciertos biotipos bacterianos principales, entre los cuales destacan cuatro bacterias del grupo láctico (Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus paracasei, Lactobacillus plantarum y Bifidobacterium lactis) y una del grupo propiónico (Propionibacterium freudenreichii).

Asimismo, interesa sumar cofactores metabólicos indispensables para el crecimiento de la microflora probiótica (como oligosacáridos prebióticos, vitaminas del grupo B, magnesio y manganeso), así como cofactores fisiológicos destinados a proteger y regenerar los enterocitos que forman la mucosa intestinal (fosfolípidos, lactoferrina, glutamina, inmunoglobulinas procedentes del calostro, carotenoides y vitaminas del grupo B).

Este es el motivo por el que uno de los mejores complementos probióticos que Felipe M. Miller recomienda sea este y no otro.

5. Plantas estimulantes de la libido

Es posible que algún lector haya pensado, al leer este título: “¿Pero de qué me hablan ahora?”. Y es que muy pocos saben (dado que lamentablemente el sexo -y sobre todo la falta de él- sigue siendo un auténtico tabú) que la actividad sexual tiene un poder enorme a la hora de potenciar la salud.

En concreto reduce el riesgo de algunos cánceres, disminuye el estrés y sus terribles efectos para el organismo en general, alivia el dolor, mejora el descanso e incluso ayuda a regular la presión arterial y disminuye el riesgo cardíaco, entre otros efectos.

Pero además un estudio elaborado por científicos del Instituto Kinsey de Estados Unidos habría determinado que el sexo aumenta concretamente la capacidad del sistema inmunitario frente a las diversas amenazas que enfrenta el organismo. (2)

El problema es que, como digo, los problemas sexuales continúan siendo un tema tabú. Por eso cuando muchas personas dejan de practicarlo debido a problemas ligados a la edad, a la menopausia o a la simple desidia, creen que es “lo normal” y renuncian a ponerle remedio y a seguir disfrutando de una vida sexual plena (con el detrimento de la salud que ello supone).

¡Gravísimo error! Por eso quiero que conozca la fabulosa combinación de plantas que Felipe Miller recomienda para dar el empujón que la libido necesita (y tanto en hombres como en mujeres, como podrá ver si pincha en el enlace).

Consejo extra

Hay otro nutriente indispensable para el correcto funcionamiento del organismo que no quería dejar de mencionar aquí: el zinc.

Muchas personas creen que no necesitan un aporte extra porque, en realidad, es un mineral presente en muchos alimentos, sobre todo de origen animal.

Sin embargo, debe saber que asegurándose un aporte diario de entre 10 y 15 mg podrá reducir el número de catarros que sufra este invierno, así como los días de enfermedad y la toma de antibióticos, tal y como ha determinado un estudio. (3)

Por ello, especialmente si usted sigue una alimentación con reducida presencia de productos de origen animal (lo que por otra parte es más que recomendable, debido a sus efectos inflamatorios), haría bien en valorar la toma de un completo multivitamínico como este.

Y es que contiene zinc en las cantidades precisas para complementar su dieta y, además, en combinación con otros nutrientes indispensables que ya hemos visto en este mismo e-mail.

Por último, decirle que si su problema es la caída del ánimo y la pérdida de motivación -aunque sea pasajera- que tantas personas sufren estos meses, este complemento puede ayudarle rápida y eficazmente.

Comparta esta valiosa información

Antes de despedirme, quiero agradecer de nuevo a mi compañero Felipe M. Miller su ayuda en la elaboración de esta cuidada selección. ¡La cooperación es un arma valiosísima!

Por eso le animo a que reenvíe este e-mail a todos aquellos familiares, amigos o conocidos que crea que vayan a apreciar esta información tanto como usted. ¡Estoy seguro de que se lo agradecerán enormemente!

¡A su salud!