La Staphylococcus aureus (o estafilococo dorado) es una bacteria patógena capaz de colonizar fácilmente las mucosas y la piel, propiciando numerosas infecciones que pueden variar desde simples abscesos cutáneos hasta un síndrome de shock tóxico que resulte fatal.

Pues bien, la virulencia de las infecciones que produce depende de las señales que el microbio percibe, entre ellas el nivel de oxígeno presente en la zona (eso es lo que le permite, por ejemplo, adaptarse a los diferentes tejidos y seguir propagándose).

Para conocer mejor esa capacidad de adaptación un equipo de Investigadores del Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV), que pertenece al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se ha sumado a un estudio(1) que busca profundizar en esos mecanismos bacterianos de supervivencia.

Entre sus descubrimientos destaca el del proceso que está detrás del cambio metabólico de la bacteria, el que le permite adaptarse, para lo que requiere la intermediación de la histidina quinasa, una proteína multifuncional.

Los investigadores confían en que este descubrimiento permitirá mejorar la formulación de los futuros tratamientos antibacterianos.

 

Fuente:

  1. Nitija Tiwari, Marisa López-Redondo, Laura Miguel-Romero, Katarina Kulhankova, Michael P. Cahill et Al. “The SrrAB two-component system regulates Staphylococcus aureuspathogenicity through redox sensitive cysteines”. Proceedings of the National Academy of Sciences Apr 2020, 201921307.