Más de 6.500 cánceres de vejiga detectados anualmente en toda Europa, es decir, el 5% de los casos, estarían relacionados con la exposición a los trihalometanos (THM) presentes en el agua potable. Y concretamente en España, uno de los países con mayor presencia de estos contaminantes en el agua corriente, ese porcentaje alcanzaría nada menos que el 11%.

Así lo ha concluido un macroestudio desarrollado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y realizado en 26 países pertenecientes a la Unión Europea(1). En el ranking nuestro país presenta los niveles más elevados de trihalometanos presentes en el agua junto a Chipre, Estonia, Hungría, Irlanda, Italia, Polonia, Portugal y Reino Unido.

Los trihalometanos (cloroformo, bromodiclorometano, dibromoclorometano, bromoformo…) son unos compuestos volátiles que se forman al potabilizar (es decir, desinfectar) el agua con productos químicos. ¿El mayor problema? Que uno no se libra de sus efectos nocivos aunque deje de beber agua del grifo, ya que estos también se inhalan y se absorben a través de la piel (al ducharse, al fregar…).

 

Fuente:

  1. Iro Evlampidou,Laia Font-Ribera,David Rojas-Rueda,Esther Gracia-Lavedan,Nathalie Costet,Neil Pearce,Paolo Vineis,Jouni J.K. et Al. “Trihalomethanes in Drinking Water and Bladder Cancer Burden in the European Union”. Environmental Health Perspectives 128:1 CID: 017001.