Consumir porno en grandes cantidades (unas 4 horas a la semana) puede tener graves consecuencias debido a la constante liberación de dopamina y oxitocina, dos neurotransmisores responsables del placer y del sistema de recompensa del cerebro.

Así lo ha señalado la investigación realizada en la Universidad de Cambridge, cuyos responsables han asegurado que los “pornoadictos” reaccionan de la misma manera a como lo haría una persona adicta a las drogas. Incluso puede darse que lleguen a sufrir ansiedad debido al síndrome de abstinencia, ocasionado más por la necesidad de seguir visionando estos vídeos, y no por satisfacer ningún tipo de deseo sexual.

De hecho, ese exceso de porno también tendría como consecuencia a largo plazo la dificultad para disfrutar de las relaciones sexuales, hasta el punto de que la mitad de los adictos al porno, según indica el estudio, tienen dificultades para conseguir una erección mientras están con sus parejas, pero ese problema no sucede cuando están viendo pornografía.

Fuente: Simone Kühn, Jürgen Gallinat: Brain Structure and Functional Connectivity Associated With Pornography Consumption: The Brain on Porn. JAMA. 2018