Se confirma la relación existente entre la toma prolongada de antibióticos y el riesgo de desarrollar pólipos intestinales, precursores del cáncer colorrectal.

Esta conclusión se ha obtenido a partir de los datos recogidos en el estudio “Nurses Health Study”, que comenzó en 1976 y en el que se realizó un seguimiento sobre el consumo de antibióticos a 16.600 enfermeras con edades comprendidas entre los 30 y los 55 años. También debieron someterse a una colonoscopia entre los años 2004 y 2010, pruebas que mostraron la presencia de 1.200 casos de pólipos en el colon.

Estos resultados confirman que los antibióticos afectan a la cantidad y variedad de bacterias presentes en el intestino (microbiota), además de reducir su resistencia a las bacterias tóxicas, lo que juega a favor de un eventual desarrollo del cáncer.

Según los resultados publicados por la revista Gut, las enfermeras con edades comprendidas entre los 20 y 39 años que tomaron antibióticos durante un tiempo prolongado (dos meses o más), tenían un 36% más probabilidades de desarrollar pólipos intestinales; mientras que aquellas que tenían entre 40 y 50 años tenían un 68% más de probabilidades de tener adenomas colorrectales, principal precursor del cáncer colorrectal.

Pero la toma de antibióticos por un tiempo más reducido tampoco está exenta de riesgos: tomarlos durante más de 15 días entre los 20 y los 59 años también incrementaría los riesgos de desarrollar pólipos.

Fuente: “Prolonged Antibiotic Use Tied to Precancerous Colon Growths”. Andrew Chan, M.D., associate professor, medicine, Harvard Medical School, Boston; Patrick Okolo, M.D., chief, gastroenterology, Lenox Hill Hospital, New York City. Gut. 4 abril 2017