El aire contaminado de nuestras ciudades mata más que el tabaco. (1)

Incluso en el campo, a día de hoy respirar a pleno pulmón… ¡es sinónimo de inhalar pesticidas!

Por tanto, no es descabellado que un fumador se haga esa pregunta: ¿de verdad vale la pena el sacrificio de dejar el tabaco?

¡Por supuesto que sí! El tabaco es sin duda uno de los grandes enemigos de nuestra salud, y no sólo la respiratoria. Pero quedan tantos otros enemigos que realmente es desalentador.

Y es que el aire que respiramos en las ciudades está cargado de venenos.

Pero no todo el mundo puede dejar su trabajo e irse a vivir en medio del bosque o a un pueblecito a los pies de un Parque Nacional.

Por suerte el nuevo Dossier que ha preparado el Dr. Curtay le explica cómo protegerse ante la contaminación atmosférica y sus efectos. Y está lleno de medidas eficaces y sencillas al alcance de cualquiera.

Estamos ultimando los preparativos para poder dejarlo a punto. Ahora que lo tengo en mis manos voy a hablarle de este fantástico trabajo.

¿Estamos a tiempo de salvar nuestros pulmones?

Nuestros pulmones están expuestos al peligro todos los días.

Viva en la ciudad o en el campo, hoy por hoy es casi imposible no respirar un aire contaminado.

Y no hablo únicamente de la contaminación atmosférica, de la que los medios sólo hablan en caso de alertas o “picos” o cuando algún ayuntamiento toma alguna medida excepcional.

Durante estos episodios se registra, de media, un aumento del 8% en el número de fallecimientos por causas respiratorias. (2)

Pero desgraciadamente los picos de contaminación no representan más que la punta del iceberg.

Los macabros registros de la contaminación atmosférica

En las ciudades día tras día el aire se encuentra sobrecargado de dióxido de azufre, óxido nítrico, hidrocarburos y partículas de hollín, entre otras sustancias.

Una de las consecuencias más palpables de esta degradación del aire que respiramos es la espectacular progresión que han sufrido los diagnósticos de asma.

No nos debe extrañar que las enfermedades respiratorias vayan a más. España es de hecho el quinto país de la Unión Europea en muertes por enfermedades respiratorias (suponen el 17,1% de todos los fallecimientos, frente al 13,4% de toda la Unión Europea). Y en cuanto al asma en concreto, es una enfermedad cada vez más presente en nuestra sociedad, y de nuevo su incremento fue mayor en España que en otros países de nuestro entorno. (3)

Pero no crea que la contaminación del aire sólo tiene incidencia en las enfermedades respiratorias. Las partículas del aire contaminado están relacionadas con la creciente incidencia del cáncer, y no sólo del de pulmón, sino también del de vías urinarias o de vejiga, por ejemplo. Por no hablar de su incidencia en cardiopatías y enfermedades cardiovasculares. (4)

Cada vez que usted inspira una bocanada de aire, no sólo introduce en sus pulmones el valioso oxígeno, sino también partículas en suspensión o material particulado (PM), ozono (O3), dióxido de nitrógeno (NO2) y dióxido de azufre (SO2), entre otras.

Es para asustarse.

Incluso en las ciudades europeas donde no se sobrepasan los niveles fijados por la normativa, se sabe que la exposición a partículas reduce la esperanza de vida en 8,6 meses. Y un aumento de 10 µg/m³ en la concentración de ozono (algo que ocurre con frecuencia, sobre todo en los días soleados), aumenta la mortalidad diaria y por cardiopatías en un 0,3 y 0,4% respectivamente. (5)

Frente a esto, podría pensarse que viviendo en el campo se está a salvo, pero desgraciadamente no es así.

En primer lugar, porque el aire contaminado de la ciudad alcanza las zonas de campo empujado por el viento y la lluvia. Pero además porque hoy día en las explotaciones agrícolas se utilizan alrededor de 200 tipos de pesticidas (entre herbicidas, fungicidas, acaricidas…) que pueden encontrarse fácilmente en el aire… ¡incluso en el de las ciudades!

En la actualidad se sabe que, a excepción de contados lugares (por ejemplo, las zonas de gran altitud), el aire está tan contaminado en las ciudades como en el campo.

Este panorama es tremendamente inquietante, lo sé.

Pero ni siquiera eso es lo peor…

Usted no está a salvo en su casa (¡más bien todo lo contrario!)

El aire de los lugares de trabajo y de los hogares está incluso más contaminado que el del exterior.

Las fuentes de contaminación se encuentran por todas partes en las viviendas, los coches y el transporte público, así como en las oficinas.

  • Las estufas y la calefacción de gas desprenden monóxido de nitrógeno, dióxido de nitrógeno, monóxido de carbono y dióxido de azufre.
  • Cocinar carnes a la parrilla, en la sartén o en el horno emite hidrocarburos, furanos, esteroides y pesticidas, así como partículas en suspensión en el aire.
  • Al hervir agua del grifo se volatilizan y se inhalan cloro, perturbadores endocrinos y pesticidas. De este modo no tardan en pasar a nuestro sistema circulatorio y de ahí pasar a nuestros órganos, desde el hígado hasta el cerebro.
  • Los productos de limpieza contienen disolventes, detergentes y pesticidas.
  • Los materiales de construcción (como fibras de vidrio, espumas aislantes, revestimientos, pinturas, papeles pintados, barnices, maderas tratadas o contrachapadas, alfombras sintéticas…) y los electrodomésticos, entre otros, liberan compuestos volátiles orgánicos, disolventes, aldheídos, formol, retardantes de llama e infinidad de otras partículas. Cuanto más nueva es la casa o sus muebles, más intensa es la contaminación.
  • Los juguetes contienen numerosos disruptores endocrinos que pueden acabar incluso en el pelo de los niños.
  • Los desodorantes y otros aromas químicos contienen derivados bencénicos que causan conjuntivitis y urticaria, pueden agravar el asma y son factores de riesgo para el cáncer de nasofaringe.
  • Más irónico todavía, el uso de desinfectantes en espray para la limpieza del hogar es la primera fuente de contaminación interior, ya que contienen alérgenos y tóxicos.

Existe un vínculo entre, por un lado, los efectos conjugados de la contaminación exterior e interior y, por el otro, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Pero todavía es más grave el papel que juega esta contaminación en la aparición de enfermedades respiratorias, especialmente las infecciones respiratorias agudas y las bronconeumopatías crónicas obstructivas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la contaminación del aire es ya “el principal riesgo medioambiental para la salud en todo el mundo”.

Las primeras víctimas: los asmáticos

Ahora ya está más claro por qué el asma, la principal enfermedad respiratoria, no deja de aumentar.

Permítame ahorrarle el baño de cifras, ya que lo importante es la tendencia: cuanto más “desarrollado” es un país, con más asmáticos cuenta. De este modo, encontramos en los primeros puestos del ranking a países como Estados Unidos y Japón, así como muchos países europeos (con España en los primeros puestos, como ya le dije).

Cada año nos ahogamos un poquito más, literalmente. Y, por desgracia, parece muy poco probable que la tendencia vaya a invertirse.

¿Significa eso que estamos condenados a sufrir sin remedio los efectos de la contaminación del aire?

¡Por supuesto que NO!

Entonces, ¿qué hacer?

No podemos cambiar el aire contaminado que respiramos, pero sí podemos cambiar los nefastos efectos que este aire produce sobre nuestros pulmones y nuestra salud.

Nuestro sistema bronquial está dotado de defensas naturales contra los contaminantes exteriores. Por ello segrega un líquido detoxificante que contiene altas cantidades de vitamina C y glutatión.

Esa es la razón por la que una persona que goza de buena salud y respira muy cerca de un tubo de escape sufrirá un ataque de tos y luego seguirá respirando como si nada. Su sistema de defensa se moviliza de ese modo contra la agresión de los contaminantes tóxicos, es decir, provocando la tos.

Pero estas defensas, claro está, no son infinitas ni inexpugnables. De hecho, ni siquiera todos disponemos de ellas en la misma cantidad o con el mismo nivel de eficacia. Así, los asmáticos, por ejemplo, cuentan con un nivel muy bajo de estos detoxificantes.

Pero, incluso sin ser asmático, basta con pasar cierto tiempo expuesto a los contaminantes para ver cómo rápidamente nuestras reservas disminuyen.

Construir y reforzar las defensas, ese es uno de los ejes que más destaca el Dr. Curtay en su DossierRespirar mejor: soluciones para hacer frente al asma y a los efectos de la contaminación”.

Se trata del nuevo ejemplar de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar, correspondiente al mes de octubre, en el que el Dr. Curtay realiza un increíble trabajo sobre los problemas respiratorios que emanan de nuestra sociedad y forma de vida, así como de las soluciones naturales que existen para paliarlos y remediarlos.

Aquí tiene un pequeño avance de algunas de las soluciones que propone el Dr. Curtay en su completo Dossier sobre el tema:

  • Dar prioridad a los antihistamínicos naturales. La histamina tiene gran parte de la culpa en los problemas respiratorios (para que se haga una idea, él la denomina “estranguladora bronquial”). Por lo tanto, parece bastante lógico querer contrarrestar los efectos de la histamina. El problema es que los antihistamínicos químicos provocan a su vez importantes efectos secundarios, especialmente somnolencia. No obstante, existen antihistamínicos naturales, y a esos son a los que hay que dar absoluta prioridad. Entre ellos destacan especialmente el magnesio y los polifenoles.
  • Un cóctel de “defensas anticontaminación”. Las capacidades depurativas de nuestro organismo no están ahí porque sí, como caídas del cielo, sino que provienen de todo cuanto incluimos en el plato. Por ello, es importante asegurarse de contar con la suficiente vitamina C, pues implica la eliminación urinaria de numerosos contaminantes y aumenta la resistencia frente a los vapores de benceno, el etanol, los nitratos, el humo de los cigarrillos, numerosos pesticidas… La vitamina C actúa en sinergia con el resto de antioxidantes, en particular la vitamina E, los carotenoides, el selenio y los polifenoles.

En el número de este mes de Los Dossiers el Dr. Curtay le da inumerables consejos que van a ayudarle a protegerse eficazmente contra la contaminación, dando un giro de 180º a su vida.

Un trabajo práctico y adaptado a todos

Si usted mismo (o algún allegado) sufre asma le interesará especialmente el cuadro que encontrará en este Dossier, que incluye todos los complementos alimenticios útiles para prevenirla y tratarla.

Pero todos, asmáticos o no, vamos a beneficiarnos del contenido de este Dossier. Porque todos respiramos, y tenemos que asegurarnos de que el simple hecho de hacerlo no perjudique nuestra salud. Entre otras cosas, en este Dossier encontrará:

  • 12 consejos para un tratamiento de desintoxicación (el 5º, por ejemplo, le explica en profundidad qué errores debe evitar con los líquidos).
  • 12 consejos a nivel alimentario que será mejor que tenga en cuenta (el 11º, por ejemplo, remarca la importancia de elegir un buen aceite, capaz de restaurar los omega 3 en las membranas celulares).
  • 12 trucos para el hogar con los que minimizar la carga contaminante del aire en su interior (en este caso, el 7º, por ejemplo, explica cuáles son los mejores tejidos para la ropa).

Usted mismo comprobará que el trabajo que hay tras este Dossier, correspondiente al mes de octubre, es absolutamente minucioso e ingente. De hecho, el autor ha querido resumir en un pequeño glosario final los términos más complicados para ayudarle y guiarle en la lectura. Así no desperdiciará ni una sola palabra de lo que le cuenta.

Cómo conseguir el Dossier para respirar mejor del Dr. Curtay

Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar son ya toda una referencia en la medicina alternativa y complementaria de nuestro país, especialmente en cuanto al tratamiento de las enfermedades más graves con métodos naturales validados por la ciencia. Yo consulto y sigo personalmente sus Dossiers y se los recomiendo a mis allegados en caso de enfermedad.

Cada mes, el Dr. Curtay trata una enfermedad distinta desde todos los ángulos posibles: su prevención, su tratamiento, la alimentación recomendada, los complementos nutricionales necesarios y las posibles soluciones (plantas, ejercicios, enfoques alternativos…). Cada Dossier le asegura una información completa y minuciosa sobre la dolencia de la que se trate y las soluciones naturales que existen para hacerle frente. Muchos de los mejores terapeutas del mundo utilizan las mismas estrategias que encontrará en las páginas de Los Dossiers, siempre a la vanguardia de la investigación científica.

Con Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar mes a mes irá recibiendo lo que se convertirá poco a poco en una enciclopedia de salud natural sin precedentes en su hogar. Créame cuando le digo que su valor es inestimable, y que pronto pasará a formar parte del legado que un día querrá dejar a sus hijos y nietos.

Ya esté tratando la forma de combatir problemas físicos o psíquicos, artrosis, cáncer, colesterol, insomnio o incluso cómo librarnos de las toxinas que acumulamos en el organismo a través de la alimentación, el Dr. Curtay le ofrece absolutamente toda la información que necesita sobre las terapias disponibles en todo el mundo, siempre las más punteras y actuales, para combatir cada dolencia.

El DossierRespirar mejor: soluciones para hacer frente al asma y a los efectos de la contaminación” será su primer ejemplar de Los Dossiers, que irá recibiendo mes tras mes durante todo un año.

Y eso no es todo. Como regalos de bienvenida también va a recibir, nada más suscribirse, 3 Informes imprescindibles para su salud:

  • Vencer la diabetes mediante la alimentación”.
  • “Estrategia integral contra la artrosis”.
  • “No espere a que le diagnostiquen alzhéimer; prevéngalo”.

Y además a un precio muy especial por tiempo limitado.

Enviaremos a la imprenta este Dossier el próximo jueves 28 de septiembre, por lo que si usted también quiere recibirlo en papel en su domicilio debe darse prisa y solicitar su ejemplar cuanto antes. Pasada esa fecha será demasiado tarde. ¡No diga que no le avisé!

Haga clic aquí para solicitar su Dossier, que le ayudará a respirar mejor y a evitar enfermedades respiratorias.

 

Fuentes

  1. OMS (Organización Mundial de la Salud).
  2. OMS (Organización Mundial de la Salud).
  3. Eurostat Estudio Europeo de Salud Respiratoria (European Community Respiratory Health Survey – ECRHS).
  4. Estudio del Centro Internacional de Investigaciones sobre el cáncer para la OMS.
  5. OMS (Organización Mundial de la Salud).