Existe una alternativa natural a la aspirina, al paracetamol, al ibuprofeno, al diclofenaco (voltarén) y a otros antiinflamatorios no esteroideos. Se trata de una enzima proteolítica (que parte las proteínas) llamada serrapeptasa.

La produce una bacteria del intestino del gusano de seda, y sirve para disolver la pared del capullo y así permitir al gusano de seda liberarse.

En las personas, y por extensión, la serrapeptasa libera al cuerpo de todos los tejidos muertos sin atacar las células vivas del entorno. Su acción está más focalizada que la de los antiinflamatorios no esteroideos, que inhiben la acción de las enzimas COX-1 y COX-2, y que provocan a la vez numerosos efectos indeseables:

  • ardor en el tubo digestivo
  • úlceras
  • erosión del intestino
  • hemorragia o perforación de las mucosas gástricas
  • insuficiencia renal
  • hipertensión arterial y otros problemas cardiovasculares
  • hepatitis medicamentosa del hígado
  • edemas (hinchazón) en las piernas
  • ataques de asma

Por el contrario, la serrapeptasa no irrita el sistema digestivo. De hecho, no se ha observado que los tratamientos con serrapeptasa tengan ningún efecto secundario. (1)

Sin embargo, para disminuir el dolor, la serrapeptasa no es tan eficaz como los antiinflamatorios no esteroideos que se conocen. Por lo tanto, no es estrictamente idéntica a los medicamentos habituales.

La historia de una curación improbable

Dennis Gore, un farmacéutico de Manchester especializado en remedios naturales, cuenta la siguiente anécdota:

En 2002, un hombre de 60 años muy enfermo acudió a su farmacia en silla de ruedas, empujado por su mujer. Estaba aquejado de enfermedad pulmonar crónica obstructiva (EPOC) y de enfisema pulmonar. El hombre tenía que respirar oxígeno de una botella, tomaba antibióticos y utilizaba permanentemente un spray esteroideo para calmar la inflamación crónica. Estos tratamientos le debilitaban las defensas inmunitarias, por lo que era muy vulnerable a las infecciones y a los efectos secundarios debidos a los corticoides. Se trataba de un caso desesperado.

Este hombre había oído a Dennis Gore hablar en la BBC de unos estudios europeos sobre la eficacia de la serrapeptasa para desobstruir los bronquios y los vasos sanguíneos, y quería probar la famosa serrapeptasa. Dennis le aconsejó empezar por dos cápsulas de 20.000 UI cuatro veces al día y luego disminuir la dosis en cuanto observara los primeros efectos.

Tres semanas más tarde, un hombre fuerte entró con paso firme en la farmacia y preguntó a Dennis si se acordaba de él. Dennis se quedó mudo. Era el hombre que había llegado en silla de ruedas hacía unas pocas semanas. Había dejado los antibióticos, los aerosoles antiinflamatorios y ya no necesitaba la botella de oxígeno.

Dos años más tarde, seguía en forma ¡y eso que no había dejado de fumar! (2)

Los médicos ya la utilizan

Al constatar la eficacia de la serrapeptasa, numerosos médicos se pusieron a recetarla en sustitución de los tratamientos contra el dolor y antiinflamatorios habituales en caso de cirugías, otorrinolaringología, ortopedia, ginecología e intervenciones dentales. (3)

Hoy en día se sabe cómo cultivar la serrapeptasa en laboratorio, lo que facilita el acceso a esta enzima.

Triple acción

Se cree que la serrapeptasa actúa de tres maneras diferentes sobre las inflamaciones:

  1. Reduce el dolor al bloquear en los tejidos inflamados la secreción de las bradiquininas, que provocan el dolor.
  2. Diluye los fluidos que se producen en una inflamación, lo que acelera la circulación de los fluidos y la reparación de los tejidos. Un estudio japonés ha demostrado que la serrapeptasa volvía más líquida la mucosidad nasal. (4)
  3. Disuelve las fibrinas, unos subproductos de la coagulación sanguínea, así como los demás tejidos muertos o dañados, sin tocar los tejidos sanos. Esto podría permitir la disolución de la placa de ateroma, sin dañar el interior de las arterias. Una placa de ateroma aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. (5)

La serrapeptasa impide que los elementos tóxicos producidos en los tejidos inflamados se acumulen en el cuerpo. Si este trabajo de limpieza no se lleva a cabo, la hiperactividad inflamatoria provoca numerosas enfermedades: cáncer, artritis (inflamación crónica de las articulaciones), arteriosclerosis, enfermedades cardiovasculares, diabetes, alzheimer…

Estudios prometedores

La eficacia de la serrapeptasa hoy está fuera de toda duda. Sin embargo, se está a la espera de una mayor investigación que corrobore lo que apuntan los hechos.

Cochrane es una red independiente de investigadores, profesionales de la medicina, pacientes, etc. de más de 120 países. Sus obras tienen reconocimiento internacional y se publican en las revistas médicas más exigentes (en particular, el British Medical Journal). Asimismo, ocupa un puesto en la asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Pues bien, el año 2013, Cochrane pasó revista a todos los ensayos clínicos sobre la serrapeptasa. Entre los 16 ensayos clínicos censados, ninguno tenía la calidad metodológica requerida para ser considerado fiable (población demasiado pequeña, sin control por placebo, sin doble ciego, etc.). Esta síntesis de los ensayos clínicos existentes hasta el momento no ha podido confirmar la eficacia de la serrapeptasa como antiinflamatorio y analgésico. (6)

Esta amplia síntesis de Cochrane se elaboró tras la decisión en 2011 del gigante farmacéutico japonés Takeda de dejar de vender su medicamento Dazen, a base de serrapeptasa. El problema era que dicho medicamento estaba infradosificado, a 10.000 UI, allí donde habría que tomar como mínimo 120.000 UI al día para demostrar su eficacia. Además, al ser la serrapeptasa un producto natural, no se puede patentar, lo que quiere decir que la competencia de los genéricos es más fuerte y que los márgenes del laboratorio sobre las ventas son pequeños.

Pese a todo, hay varios estudios que han confirmado un efecto positivo de la serrapeptasa:

  • Se llevó a cabo un estudio en 66 pacientes sometidos a cirugía tras una rotura de ligamentos. Para curar la inflamación y el dolor postoperatorios, los pacientes recibieron serrapeptasa o hielo de aplicación local. Pasados tres días, la hinchazón y el dolor habían disminuido mucho más en el grupo tratado con serrapeptasa. (7)
  • En otro estudio, la serrapeptasa fue testada en 70 pacientes aquejados de una dolorosa obstrucción en los conductos mamarios (galactóforos). En unos días, las pacientes tratadas con serrapeptasa observaron una mejoría neta en relación con el grupo placebo. (8)
  • Un estudio más amplio, con 193 sujetos, fue llevado a cabo por un equipo de investigadores italianos. Probaron la eficacia de la serrapeptasa en doble ciego contra un placebo para las infecciones agudas o crónicas de garganta, nariz y oído. Los sujetos tratados con serrapeptasa vieron una mejoría de sus síntomas con más rapidez.

Además, la tolerancia de los pacientes a los tratamientos ha demostrado ser muy buena. La serrapeptasa se ha demostrado eficaz contra las inflamaciones, las hinchazones y la fibrina, que interviene en la composición del coágulo y puede llegar a obstruir la circulación sanguínea (9)

Consejos prácticos

Tomar una cápsula con el estómago vacío, una media hora antes de comer o dos horas después. Lo ideal es tomar una cápsula al despertarse o antes de irse a dormir.

Acompañar la cápsula con un buen vaso de agua. El tratamiento es apto a partir de 1 año de edad. Para facilitar la absorción en los niños más pequeños, puede abrir la cápsula y mezclarla directamente con agua.

No se conoce ninguna interacción con otros tratamientos ni se ha observado tampoco ningún efecto secundario. La serrapeptasa es apta para tratamientos a largo plazo.

¿Es para usted la serrapeptasa?

La serrapeptasa no tiene ningún efecto secundario. Si después de leer todo lo anterior, se está planteando probarla, le animo a ello, pues pueden sorprenderle los resultados. La serrapeptasa puede ser un gran hallazgo en su vida si…

… si cada vez que toma un ibuprofeno o similar, piensa: “otro medicamento químico, ¡pobre cuerpo mío!”

… si teme los efectos secundarios cada vez que toma algo

… si tiene miedo de las interacciones con otros tratamientos

… si antes de tomar un medicamento químico, preferiría tomar un producto natural

… si apretar los dientes para olvidar el dolor no le parece una buena solución

Si se siente identificado con alguno de los puntos anteriores, entonces la serrapeptasa es quizás la alternativa.

La serrapeptasa que usted puede encontrar en herbolarios y tiendas especializadas no es de origen animal (es decir, no es la enzima que procede del gusano), sino que se obtiene de forma totalmente natural cultivada en el laboratorio. Puede encontrarla en su establecimiento de confianza de complementos alimenticios y naturales. Y si quiere pedirla ahora directamente, con la seguridad de adquirir serrapeptasa de alta calidad, puede hacerlo aquí.

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Fuentes

  1. Superfoods scientific research, Serratiopeptidase Dosage And Benefits
  2. Mike Adams, Site Naturalnews consulté le 26 août 2014, Serrapeptase is an Inexepensive Natural Miracle Medication
  3. Site Wikipédia consulté le 26 août 2014, La Serrapeptase
  4. Y. Majima, et al., The effect of an orally administered proteolytic enzyme on the elasticity and viscosity of nasal mucus, Archives of Otorhinolaryngology, 1988, 244 (6), 355-9
  5. Magazine de la Life Extension Foundation, All about supplements
  6. Bhagat S., et al., Serratiopeptidase: a systematic review of the existing evidence, International Journal of Surgery 2013;11(3):209-17. doi: 10.1016/j.ijsu.2013.01.010. Epub 2013 Feb 1.
  7. Esch PM, et al., Reduction of postoperative swelling. Objective measurement of swelling of the upper ankle joint in treatment with serrapeptase– a prospective study, [étude en allemand], Fortschr Med. 1989 Feb 10;107(4):67-8, 71-2.
  8. Kee WH, et al., The treatment of breast engorgement with Serrapeptase (Danzen): a randomised double-blind controlled trial, Singapore Medical Journal. 1989 Feb;30(1):48-54
  9. Mazzone A., et al., Evaluation of Serratia peptidase in acute or chronic inflammation of otorhinolaryngology pathology: a multicentre, double-blind, randomized trial versus placebo, J Int Med Res. 1990 Sep-Oct;18(5):379-88.