Artes ancestrales, fiestas culturales, gastronomía, bailes… y ahora también la relación médico-paciente. El próximo bien declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad podría ser la interacción entre cada médico y sus pacientes.

El objetivo de incluirla en la lista de candidatos a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad es el de potenciar los valores que surgen en el trato entre un médico y su paciente.

La relación médico-paciente es en sí misma una terapia indiscutible en tanto que el médico es la persona que acompaña al paciente a lo largo de su enfermedad, según ha señalado el Foro de la Profesión Médica (FPME), impulsor de esta petición.

El médico es, asimismo, quien le ayuda a resolver sus dudas y es el responsable de velar por su salud, asegurándose de que no se le realicen pruebas sin sentido y abogando siempre por el mejor tratamiento, independientemente de dónde proceda éste.