Las redes sociales no sólo permiten poner en contacto a personas con gustos e intereses similares, sin importar la distancia. También permiten “contagiar” hábitos saludables, como es la práctica del deporte.

Esta es la conclusión del estudio que varios investigadores del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) han llevado a cabo sobre el ejercicio diario, a partir del seguimiento registrado durante cinco años a entre 1 millón de personas y los 3,4 millones de vínculos creados a partir de su uso de las redes sociales. Los datos se obtuvieron en base a los dispositivos electrónicos que llevaban cuando practicaban deportes (los conocidos como wereables) y no en base al ejercicio que decían que hacían, lo que permitió obtener datos mucho más fiables.

El objetivo era responder a la duda de, si dos amigos que se habían conocido a partir de una red social corrían a diario, lo hacían porque ambos ya tenían este hábito antes de conocerse o si fue uno de ellos quien acabó contagiando al otro. Y esta última fue, finalmente, la conclusión obtenida.

Además, este estudio ha mostrado dos curiosidades dentro de ese contagio en la práctica deportiva (en concreto el hábito del running) a través de las redes sociales: que los corredores menos activos son los que más influyen sobre los más activos, pero no al revés; y que tanto las mujeres como los hombres “contagian” a los hombres a la hora de salir a correr, mientras que las mujeres sólo contagiarán a otras mujeres a través de las redes sociales.

Según los investigadores, los datos obtenidos ayudarán a que las nuevas campañas para estimular la práctica del deporte, en lugar de ser dirigidas a una población en general, estén diferenciadas atendiendo a su comportamiento y género, lo que permitirá que sean más efectivas a la hora de estimular hábitos saludables.

Fuente: Exercise contagion in a global social network. Aral, S. & Nicolaides, C. Nat. Commun. 8, 14753 doi: 10.1038/ncomms14753. 2017.