La aventura de Ediciones de Salud, Nutrición y Bienestar

Los intereses económicos del establishment de la salud tratan de sacar la mayor rentabilidad a la medicina sin preocuparse por los efectos de la sobremedicación en los pacientes y generando una desinformación intolerable.

Para combatir la mayoría de las afecciones que sufra a lo largo de su vida existen soluciones totalmente naturales que ofrecen grandes resultados sin ningún tipo de efectos secundarios, pero está claro que a la industria farmacéutica no le interesa que usted las conozca. Y por eso estamos aquí. Eso es lo que nos mueve a informarle, siempre de la forma más rigurosa y objetiva, acerca de los beneficios que la salud natural que todavía no conoce y que pueden cambiarle la vida.

Unos buenos hábitos pueden mejorar la calidad de vida de cualquier persona. Pero para ello es necesario disponer de información veraz y de calidad, y esto, como quizá ya sabe y por ello ha llegado hasta aquí, muchas veces es difícil de conseguir.

Saber cómo adaptar la dieta frente al empobrecimiento nutricional generalizado de los alimentos, elegir productos orgánicos, huir todo lo posible del estrés y hacer ejercicio asiduamente le ayudarán a vivir mejor, más sano y feliz y, posiblemente, durante más tiempo.

Pero, a pesar de ello, una enfermedad o cualquier otro problema de salud, ya sea más o menos grave, será una realidad inevitable para usted en algún momento de su vida, como lo es para la mayoría de la población. Y más incluso cuando año a año, década a década, los avances de la medicina consiguen que vivamos más, pero sin que ese aumento de la esperanza de vida vaya ligado necesariamente a una garantía de “buen estado de salud”.

La medicina natural, basada en terapias tradicionales que en muchos casos ya usaban nuestros antepasados, juega aquí un papel muy importante. Porque no sólo ayuda a prevenir enfermedades, que lo hace y de forma muy notable (e incluso las más graves, como el cáncer, la diabetes, la hipertensión, los problemas cardiovasculares…), sino que también es un elemento fundamental a la hora de tratarlas.

Y es que la capacidad curativa de las soluciones naturales es innegable. ¿Sabía que con la alimentación adecuada se puede prevenir e incluso revertir la diabetes? ¿Que hacer ejercicios de pesas hace bajar el índice de azúcar en sangre? ¿Y que seguir una determinada dieta alivia los problemas de próstata?

Pero la medicina tradicional también es especialmente útil cuando complementa a la medicina convencional, por ejemplo, librándonos de muchos de sus efectos secundarios.

Está claro que la medicina convencional juega un papel insustituible ante las situaciones de emergencia (infartos, intoxicaciones, accidentes de tráfico…). Pero no es menos cierto que las soluciones naturales pueden combinarse con ella en la inmensa mayoría de los casos para mejorar el pronóstico o el bienestar del paciente de una forma completamente natural, sin intoxicar el organismo (al contrario, evitando muchos de los trastornos indeseados que provocan los medicamentos químicos).

El enfoque más respetuoso con las personas

La medicina natural es a menudo llamada también “holística” (del griego, “holis”, que significa “todo”), ya que tiene en cuenta cada parte del ser humano: el cuerpo, la mente y también el alma.

Por lo tanto, no trata a los pacientes como sujetos pasivos a los que se aplica un tratamiento estandarizado; su objetivo es que sepan y comprendan, para que pueda elegir de forma responsable la medicina que mejor le conviene.

Los sistemas sanitarios actuales se encuentran poco menos que en el lado opuesto: los médicos se ven obligados a trabajar casi “en cadena”, a veces incluso limitando a un número concreto de minutos el tiempo que pueden dedicar a cada paciente.

La observación clínica tradicional no sólo implicaba observar cuidadosamente al paciente, sino también escuchar su historia para comprender la evolución de sus síntomas. La medicina natural hace hincapié en la necesidad de contar con las nuevas técnicas médicas (incluyendo las imágenes y el análisis) para diagnosticar y tratar enfermedades hasta ahora incurables, ¡pero siempre defendiendo que el médico no se convierta en un mero lector de datos producidos técnicamente por un ordenador!

Antaño los médicos incluso aprendían a valerse del gusto y el olfato, pero la evolución de la tecnología sanitaria, lejos de mejorar la calidad de la atención recibida, ha ayudado a alargar más si cabe la distancia entre médico y paciente. La tecnología, que partía como una herramienta para simplificar y mejorar exponencialmente el trabajo de los profesionales médicos, podría llegar a ser considerada uno de los grandes enemigos de la medicina en la actualidad si pensamos que, en este sentido, puede conducir a malos diagnósticos y a intervenciones inapropiadas.

Ante la desinformación, tome las riendas de su salud

La contradicción entre lo deseable y lo que ocurre habitualmente en las consultas del sistema de salud es más que evidente. Puede que por ello usted haya llegado a la conclusión, como nosotros, de que es el momento de tomar las riendas de su salud y empezar a esforzarse e informarse correctamente para lograr una vida más natural y más saludable (y, con ello, mejor y más feliz).

Sin embargo, hacerlo resulta muy difícil. Los grandes medios de comunicación rara vez se hacen eco de los extraordinarios avances que se dan en el campo de la medicina holística. No podemos negar que alguna vez se trata simplemente de la confirmación empírica de las “soluciones de toda la vida”: aquellas que ya usaban nuestras abuelas y bisabuelas y cuyos beneficios y eficacia se han ido demostrando generación tras generación. Pero que la ciencia avale los resultados de la medicina tradicional es vital para que la salud natural consiga ganar algún día la partida.

Además, no pasa un día sin que la ciencia avance en la demostración de nuevos tratamientos naturales punteros, totalmente eficaces y sin efectos secundarios. De hecho, aunque muchas personas no lo saben, en algún lugar del mundo la investigación científica ya ha validado una solución natural para buena parte de los dolores crónicos y enfermedades graves que hacen sentirse absolutamente miserables a quienes las padecen.

Pero todo esto apenas tiene visibilidad. Y es dramático darse cuenta de que millones de personas quizá nunca escucharán las advertencias lanzadas por expertos médicos como los que colaboran en nuestro proyecto, ya sea sobre ciertos medicamentos, tratamientos o alimentos que hasta el momento se nos vendían como “saludables” y no lo son en absoluto (¡o incluso son peligrosos!).

Probablemente, los avances científicos en medicina natural contarían con más difusión en los grandes medios de comunicación si no interfiriesen en los intereses de la poderosa industria farmacéutica y de todos aquellos que se lucran comercializando tratamientos médicos sin que les importe realmente si se trata de la mejor opción para cada paciente. A ellos no les interesa que esa realidad salga a la luz. Ni les interesa su salud o su bienestar.

Por eso estamos nosotros aquí: para combatir toda esa desinformación, para ofrecerle los avances más recientes de la mano de los expertos más reconocidos en cada materia y para poner a su disposición todo cuanto debe saber, permitiéndole tomar las mejores decisiones sobre su propia salud.

Esa es la razón por la que existe Salud, Nutrición y Bienestar.

Somos su enlace directo con la investigación científica más reciente y reconocida en materia de salud natural para todo aquél que desee tomar el control sobre su salud de forma práctica y sencilla.

El Equipo de Salud, Nutrición y Bienestar