El Dr. McGrill, experto en la columna vertebral en la Universidad de Waterloo de Canadá, pelea a diario contra las ideas que todos hemos heredado de nuestros padres y abuelos acerca del cuidado la espalda.

Según él, la creencia más peligrosa es pensar que es necesario tener una espalda absolutamente flexible.

McGrill explica que las personas con gran flexibilidad en la espalda corren un mayor riesgo de sufrir problemas en la columna vertebral más adelante. O lo que es lo mismo: mantener una gran flexibilidad en esa zona no previene los problemas de espalda, sino todo lo contrario.

La posición natural de la columna vertebral es en forma de “S”. Esta es la razón por la que el Dr. McGill se opone a los ejercicios en los que hay que arquear la espalda, bajo su punto de vista, los peores, pero también a aquellos en los que hay que redondearla del todo.

Generaciones perdidas y frustradas

Cuando yo hacía gimnasia en el colegio, la flexibilidad se valoraba mucho. Nuestro profesor se había inventado un ejercicio en el que, permaneciendo de pie, debíamos tocarnos los pies con las manos, manteniendo las piernas estiradas. Lo puntuaba del siguiente modo:

  • A aquellos que apenas tocasen sus tobillos, les ponía un 0/10.
  • A los que rozaban sus dedos de los pies, 2,5/10.
  • A quienes lograban rozar el suelo, 5/10.
  • A los que conseguían posar sus palmas de las manos sobre el suelo, 7,5/10.

En mi clase, sólo un alumno excepcionalmente flexible recibió un 10/10 una vez. Aquel niño era capaz de pegar la cabeza contra sus tobillos.

En cuanto a mí… Yo fui “traumatizado” con un 0/10.

Pero no puedo culpar a aquel profesor, ya que aún hoy sigue abierto el debate. Todavía hay muchísimos investigadores que no opinan lo mismo que el Dr. McGill.

En realidad, la espalda impide el movimiento

Los músculos que se encuentran en las uniones de los brazos y las piernas con el tronco son los que realizan los movimientos de gran amplitud, generando la fuerza motriz que nos permite movernos (levantarnos, agacharnos, andar, agarrar…).

Los músculos de la espalda y los restantes del tronco son los encargados de mantener el cuerpo derecho e impedir el movimiento.

Esta es la forma correcta de levantar grandes pesos

Las personas que en su trabajo deben levantar grandes pesos con frecuencia saben bien que no hay que hacerlo doblando la espalda. Al contrario: hay que flexionar las rodillas (ponerse de cuclillas) y, sobre todo, mantener la espalda derecha. De no hacerlo, se corre el riesgo de bloquearla.

Incluso esta imagen típica que aquí reproduzco es errónea también. Por supuesto, la posición de la izquierda es mala, pero la posición de la derecha tampoco es aconsejable. Sería preferible levantar el peso con la planta del pie totalmente apoyada en el suelo, en vez de apoyándose únicamente sobre las puntas (como ocurre en la imagen).

Si usted cuenta con una espalda bien musculada también puede levantar pesos de la siguiente manera: forme un ángulo de 90 grados con el tronco superior y el inferior, manteniendo la espalda derecha y las piernas levemente flexionadas. Estire los brazos para coger el peso y levántelo deslizándolo por delante de sus piernas.

Para reforzar la musculatura de su tronco y reducir el riesgo de sufrir lesiones, le invito a leer un post anterior en el que se abordaba cómo hacer ejercicios para reforzar el abdomen sin dañar la columna.

Y creo que por hoy es suficiente; estos consejos son tan importantes que no quiero empañarlos y confundirle con más información.