“Si desea una vida sexual plena, tome la píldora”, publicaba la revista Top Santé, un medio de divulgación online sobre salud en francés que leen muchísimas personas. Lo que sigue es literalmente lo que decía:

Un nuevo estudio llevado a cabo conjuntamente por varias universidades británicas, escocesas y checas y publicado en la prestigiosa revista profesional Psychological Science [que edita la Association for Psychological Science (APS)], deja entrever que las mujeres que dejan de tomar la píldora en el transcurso de una relación en pareja se sienten menos plenas sexualmente que aquellas que siguen tomándola como método anticonceptivo oral”.

Este nuevo estudio viene a confirmar trabajos precedentes, que indicaban que los anticonceptivos hormonales desempeñan un papel importante en la elección de la pareja ideal. Un hombre a quien una mujer considera bastante atractivo mientras toma la píldora podría parecer de golpe menos sexy cuando ésta deja de tomar el anticonceptivo oral. ´Esperemos que este estudio pueda ayudar a las mujeres que a veces tienen miedo de que la anticoncepción oral influya en su libido´, explica el Dr. Craig Roberts, que ha dirigido este estudio. ´A pesar de las ideas preconcebidas, la píldora no hace disminuir el deseo sino, al contrario, puede ser el garante de una relación satisfactoria´”. (1)

Todo esto es muy interesante… pero es falso.

En ninguna parte se ha sugerido en este estudio que tomar la píldora dé una vida sexual más plena; en ninguna parte se indica que “la píldora vuelva a la pareja más atractiva”; en ninguna parte el Dr. Craig Roberts ha declarado que “a pesar de las ideas preconcebidas, la píldora no hace disminuir el deseo”.

Los estudios científicos indican que la píldora sí disminuye el deseo

Dos meses antes de ese artículo, el mismo medio de divulgación francés publicaba lo siguiente:

La píldora puede disminuir la libido. Según algunos estudios, entre el 20 y el 40% de las mujeres que toman anticonceptivos orales constata una pérdida de deseo sexual”. (2)

Y en efecto, en obras precedentes, el Dr. Craig Roberts y su equipo constataron y declararon que las mujeres que tomaban la píldora en el momento en el que encontraron a su pareja están menos satisfechas sexualmente que el resto. (3)

Y hay otros muchos estudios que ponen de manifiesto este tipo de efectos negativos de la píldora.

Así, un estudio australiano llevado a cabo en la Universidad de Monash en 2005 indicaba que las mujeres que toman la píldora tendrían casi el doble de riesgo de padecer una depresión, lo que tiene un efecto negativo sobre la libido.

Al estudiar a 1.086 mujeres, los investigadores del centro hospitalario universitario de Heidelberg (Alemania) descubrieron que aquellas que utilizaban anticonceptivos hormonales estarían más sujetas a un descenso del deseo sexual que aquellas que utilizan otros medios de contracepción. Este estudio se publicó en 2010 en el Journal of Sexual Medicine. (4)

“Las píldoras que provocan menos efectos secundarios –dolores de cabeza, sobrepeso, nerviosismo, acné, malestar, irritabilidad– son también aquellas que pueden hacer disminuir el deseo y el placer sexual”, según la página WebMD, la mayor web mundial de información sobre salud (no alternativa). (5)

“Sin píldora es mejor”

La explicación estaría en que la píldora anticonceptiva disminuiría el nivel de testosterona libre en la sangre, lo que reduce la libido femenina.

Estos resultados son equivalentes a los de innumerables testimonios que se pueden encontrar en los foros de internet, donde muchas mujeres se quejan de una libido a medio gas desde que toman la píldora. Ironías del destino, es lo que expresan con contundencia los cuatro comentarios que habían dejado unas lectoras de la publicación en internet que alababa las virtudes de la píldora con el que he comenzado mi texto de hoy, y que reproduzco tal cual:

Beatriz, 18 de mayo a las 15.09 h: “Sin píldora es mejor.

Anónimo, 17 de mayo a las 14.28 h: “¡No estoy de acuerdo! En mi caso es justo lo contrario ¡sin la píldora estoy mucho mejor!

Beatriz, 16 de mayo a las 23.24 h: “Eso es falso, justo después de dejar de tomar la píldora, hace ya 5 años, empecé a tener una vida sexual plena, y cada día es mejor.

Anónimo, 16 de mayo a las 21.25 h: “No estoy de acuerdo en absoluto; en mi caso, las seis píldoras que he probado sólo tuvieron como efecto dejarme la libido por los suelos.

Una curiosa presentación de los hechos

Lo que dice realmente el estudio de la revista profesional Psychological Science citado por la publicación francesa para animar a tomar la píldora, es que las mujeres que interrumpen la contracepción oral en el transcurso de una relación están menos satisfechas sexualmente que las demás.

La explicación que dan los científicos es que tomar la píldora modifica los criterios de atracción de las mujeres o, dicho de otro modo, el hecho de tomar la píldora las lleva a escoger otra pareja que no hubieran escogido de manera natural. Explican que esto se da sobre todo por una modificación del olor inducida por la toma de las hormonas.

El día en que dejan de tomar la píldora su percepción cambia y el hombre que hasta entonces habían encontrado atractivo les deja de gustar, lo que puede explicar un descenso de la libido.

Las personas que sepan inglés encontrarán el informe real del estudio en la web de la Association for Psychological Science -antes llamada American Psychological Society-, que es una organización internacional sin ánimo de lucro cuyo fin es promover la investigación científica aplicada a la psicología, y que edita varias publicaciones de enorme pretigio, entre otras actividades. (6)

La píldora orienta a las mujeres hacia hombres más tiernos

En obras anteriores, el Dr. Craig Roberts y su equipo habían constatado y declarado que a las mujeres que tomaban la píldora en el momento en el que encontraban pareja les ocurre lo siguiente:

  • Están menos satisfechas sexualmente que las demás (como ya hemos dicho).
  • Les atraen más los hombres “más atentos y dignos de confianza”.
  • Y, en consecuencia, se declaran más satisfechas con los aspectos no sexuales de la relación.

La explicación es sencilla: la píldora imita los efectos hormonales de una mujer embarazada. Es lógico que, en ese momento, prefieran a un buen padre de familia agradable con quien compartir la vida diaria, que a un aventurero que no traiga más que problemas y de difícil convivencia en el hogar.

Así pues, las mujeres que toman la píldora tendrían entonces tendencia a escoger hombres tiernos que les facilitaran la vida, pero menos apasionados durante la noche…

De este modo, mientras sigan tomando la píldora todo irá bien; pero cuando dejan de tomarla, pueden sufrir de repente un “cambio en los criterios de atracción”. Hablando en plata, hay dudas sobre si habrían acabado quedándose con el Tarzán en lugar de con el chico bueno y educado.

También habría una explicación lógica para esta cuestión: en la época fértil, la mujer se dejaría llevar más por hombres audaces e incluso agresivos, susceptibles de dar una prole mejor equipada para la “lucha por la vida”.

¿No es increíble que una publicación que va de seria como Top Santé, leída por muchas personas, llegue a transformar una información tan controvertida sobre la píldora en una información positiva?

¿Por qué la prensa no es imparcial?

La prensa en los quioscos agoniza, ya que los lectores se van esfumando y, a su vez, se desploman los ingresos por publicidad, ligados a los anunciantes.

Para sobrevivir, algunos periódicos están dispuestos a todo para seducir a los anunciantes.

Por su parte, la industria farmacéutica sufre el descenso del interés de las mujeres por la píldora.

Cerca de una de cada cinco mujeres declara haber cambiado de método anticonceptivo tras la controversia sobre las píldoras de última generación que vio la luz a finales de 2012 y principios de 2013. (7)

¿Qué podría gustar más a los fabricantes de píldoras contraceptivas que una buena campaña de prensa que afirme que la píldora mejora la libido?

Hace siglos que la industria minimiza los riesgos de la píldora

Pero esta propaganda a favor de la píldora no es nueva, ni mucho menos.

En 2012 creímos descubrir los riesgos tromboembólicos de la píldora con la tempestad mediática que siguió a la demanda contra el laboratorio Bayer de Marion Larat, francesa de 25 años con una minusvalía del 65% tras un accidente cerebro vascular atribuido a la píldora de tercera generación. Pero ya hace 17 años que las autoridades británicas advierten a las mujeres de que sean prudentes en este tema.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) considera estos medicamentos como cancerígenos.

Por su parte, el Instituto Nacional de la Lucha contra el Cáncer de Estados Unidos escribe con mucha claridad en su página web que la píldora aumenta el riesgo de cáncer de mama, cáncer de cuello de útero y cáncer de hígado (8).

En Francia, habría que esperar a un informe de 2013 para que, entre la espada y la pared, la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento (ANSM) reconociera abiertamente que la píldora provoca todos los años de media 2.529 accidentes tromboembólicos venosos.

Esta resistencia puede tener una explicación. Según el organismo francés IGAS (Inspección General de Asuntos Sociales): “Tomar la píldora durante toda la vida fértil representa ingerir más de 8.000 comprimidos”, es decir todo un volumen de negocio para la industria farmacéutica.

¿Y qué ocurre en España, donde se calcula que unos dos millones de mujeres toman la píldora? En agosto de 2013 Sanidad dejó fuera de la financiación pública las píldoras de nueva generación, alegando que se trataba de una “optimización de recursos”. Pero casualmente esa decisión llegó justo después de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) iniciase el proceso de revisión de estas píldoras ante el riesgo de aumento de accidentes cardiovasculares.

Indudablemente el tema del texto de hoy es muy personal; pero si desea compartir su experiencia o sus comentarios sobre la píldora, le invitamos a hacerlo; sin duda serán de enorme interés para la comunidad de lectores de www.saludnutricionbienestar.com. Puede dejar su comentario un poco más abajo.

Fuentes:

  1. Pour une vie sexuelle épanouie, prenez la pilule” (Para una vida sexual plena, tome la píldora). Top Santé. 16 de mayo de 2014.
  2. Les effets de la contraception sur le désir féminin” (Los efectos de la contracepción en el deseo femenino). Top Santé. 11 de marzo de 2014
  3. “Partner Choice, Relationship Satisfaction, and Oral Contraception. The Congruency Hypothesis”. S. Craig Roberts, School of Natural Sciences, University of Stirling, Stirling, FK9 4BN, United Kingdom.
  4. “Prevalence of Sexual Dysfunction and Impact of Contraception in Female German Medical Students”. Christian W. Wallwiener MD, Lisa-Maria Wallwiener, Harald Seeger, Alfred O. Mück, Johannes Bitzer and Markus Wallwiener. The Journal of Sexual Medicine. Volume 7, Issue 6, pages 2139–2148, June 2010.
  5. “The Truth About ‘The Pill’ and Your Sex Drive”. WebMD. Reviewed on January 28, 2015
  6. “Relationship Satisfaction Linked with Changing Use of Contraception”. Lead researcher Craig Roberts from Stirling’s Division of Psychology. Universities of Stirling, Glasgow, Newcastle, Northumbria and Charles University in Prague. Psychological Science. May 14, 2014
  7. Estudio del Instituto Nacional de la Seguridad y la Investigación Médica (Inserm) y del Instituto Nacional de Estudios Demográficos (Ined).
  8. “Oral Contraceptives and Cancer Risk”. National Cancer Institute
  9. Les effets de la contraception sur le désir féminin” (Los efectos de la contracepción en el deseo femenino). Top Santé. 11 de marzo de 2014