A la atención de Thomas Bach, Presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), y de Margaret Chan, Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS)


Estimados Señores:

Es imprescindible hablar con claridad del riesgo que supone la celebración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en plena alerta epidemiológica por el virus del Zika. Este virus representa una amenaza dramática para la humanidad, y no podemos mirar para otro lado.

Río de Janeiro es una ciudad muy afectada por el virus. Los mosquitos del género Aedes, vector de transmisión del virus, tienen mucha capacidad de transmisión. Y el virus también se transmite por vía sexual. Muchos de los más de medio millón de visitantes de múltiples países que se espera visiten la ciudad durante los Juegos serán inevitablemente contagiados y diseminarán la enfermedad por el mundo.

Y más cuando hasta en un 80% de los casos la infección cursa sin síntomas, por lo que la persona infectada puede transmitir la enfermedad sin saberlo.

Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó como emergencia de salud pública de importancia internacional la epidemia del virus del Zika el pasado 1 de febrero, lo que vamos sabiendo de la enfermedad es más y más aterrador.

A la microcefalia y al síndrome de Guillain-Barré se van sumando nuevas malformaciones cuando el virus se transmite de una mujer embarazada al feto, según van descubriendo los investigadores.

Estamos hablando de un riesgo para la salud pública de dimensiones planetarias. Y debe primar la prudencia y la protección de la salud pública frente a cualquier otra consideración a la hora de decidir si mantener, aplazar o reubicar la celebración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en la fecha prevista.

Hay aún demasiadas incertidumbres en esta nueva epidemia, por lo que los riesgos de celebrar los Juegos Olímpicos en esta situación son enormes; desproporcionados. La situación del zika exige prudencia.

Por todo ello, SOLICITAMOS:

  • Que se considere cancelar, aplazar o reubicar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos cuya celebración en Río de Janeiro está prevista entre el 5 y el 21 de agosto y del 7 al 17 de septiembre, respectivamente, mientras no exista absoluta seguridad respecto al riesgo para la salud pública que supone su celebración por el virus del Zika.
  • Que la salud pública global sea el único criterio que se tenga en cuenta a la hora de tomar una decisión respecto a la celebración de los Juegos Olímpicos en la fecha prevista.
  • Que se preste atención a los más de 200 científicos de las más prestigiosas universidades de todo el mundo que han solicitado a la OMS que los Juegos se pospongan, a través de una carta abierta a la que no dejan de sumarse nuevos firmantes.
  • Que se dé tiempo a que los investigadores, que trabajan contra reloj, sepan más sobre esta enfermedad y, por lo tanto, se pueda prevenir más eficazmente el contagio y luchar contra su propagación y sus efectos en la población.

Todo ello evitará riesgos y sufrimientos innecesarios e injustos ligados a los efectos de la enfermedad, especialmente en una nueva generación de recién nacidos, hasta el momento los principales afectados por el virus.

La llama Olímpica sólo debe ser encendida para transmitir cultura y amor milenario por el deporte, para unir pueblos y fomentar la paz entre ellos; pero jamás para poner en riesgo la salud de millones de personas.


Necesitamos su ayuda. Le pedimos que apoye esta petición para que prime la prudencia a la hora de decidir si mantener, aplazar o reubicar los Juegos Olímpicos.

Entre todos podemos lograrlo. Muchísimas gracias de antemano.

Ya hemos firmado:

12687

Sus datos sólo se utilizarán para esta petición. Al firmar acepta que sus datos se agreguen a un fichero que se enviará a los destinatarios de la petición: Thomas Bach, Presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), y de Margaret Chan, Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ese será el único uso de sus datos, que serán tratados con confidencialidad y nunca serán cedidos a terceros.Ver política de privacidad.