Que a los niños les encantan los perros es algo sabido. Y aunque también parecía estar aceptado que la presencia de estos animales consigue que los niños con problemas de ansiedad estén más relajados, ahora se tiene la prueba empírica que lo confirma.

Investigadores de la Universidad de Florida (Estados Unidos) han sido los encargados de documentar los efectos beneficiosos de los perros para combatir el estrés, para lo que contaron con 100 familias que tenían mascotas y en las que había al menos un niño de entre 7 y 12 años.

Se pidió a estos niños que hablaran en público y realizaran varias pruebas mentales de matemáticas (tareas que suelen resultar estresantes) para comprobar si aumentaban los niveles de cortisol, la hormona que se libera ante una situación de estrés.

Para comprobar los niveles de cortisol se recogieron muestras de saliva de los niños tanto antes como después de realizar las pruebas, y que a su vez tuvieron que hacer estando solos, acompañados de los padres, y finalmente acompañados por su mascota.

Los resultados indicaron que el nivel de cortisol variaba dependiendo de si interactuaban o no con sus mascotas. Así, cuando los niños estaban con sus perros tenían unos niveles de cortisol mucho más bajos en relación a cuando realizaban la prueba estando solos o incluso con sus padres, demostrando que no estaban sometidos a ningún tipo de estrés.

Fuente: Kertes, D.A., Liu, J., Hall, N., Hadad, N., Wynne, C., Bhatt, S.S: “Effect of pet dogs on children’s perceived stress and cortisol stress response”. Social Development. 2016.