Estimado Lector,

Quizá usted recuerde haber leído esta emocionante carta:

Querida Julia:

Te escribo ahora, mientras duermes, por si mañana ya no fuera yo el que amanece a tu lado.

En estos viajes de ida y vuelta cada vez paso más tiempo al otro lado y en uno de ellos, ¿quién sabe?, temo que ya no habrá regreso.

Por si mañana ya no soy capaz de entender esto que me ocurre. Por si mañana ya no puedo decirte cómo admiro y valoro tu entereza, este empeño tuyo por estar a mi lado, tratando de hacerme feliz a pesar de todo, como siempre.

Por si mañana ya no fuera consciente de lo que haces. Cuando colocas papelitos en cada puerta para que no confunda la cocina con el baño; cuando consigues que acabemos riéndonos después de ponerme los zapatos sin calcetines; cuando te empeñas en mantener viva la conversación aunque yo me pierda en cada frase; cuando te acercas disimuladamente y me susurras al oído el nombre de uno de nuestros nietos; cuando respondes con ternura a estos arranques míos de ira que me asaltan, como si algo en mi interior se rebelase contra este destino que me atrapa.

Por esas y por tantas cosas. Por si mañana no recuerdo tu nombre, o el mío.

Por si mañana ya no pudiera darte las gracias. Por si mañana, Julia, no fuera capaz de decirte, aunque sea una última vez, que te quiero.

Tuyo siempre,

T.A.M.R.

Es un texto conmovió especialmente a las familias que viven o han vivido la experiencia de acompañar a un ser querido durante esa travesía hacia el olvido que implica la enfermedad de Alzheimer.

La carta es un relato de ficción con forma de carta de amor que escribió un periodista impactado tras ver el documental “Bicicleta, cuchara, manzana” sobre el político Pasqual Maragall, que desde hace años sufre esa enfermedad.

La demencia es el término que engloba las enfermedades que ocurren cuando el cerebro ya no funciona bien, y el alzhéimer es la más común de ellas. Causa problemas de memoria, razonamiento y conducta. Y afecta a personas cada vez más jóvenes, que se encuentran en plena posesión de sus facultades físicas e intelectuales.

Un buen día alguien empieza a tener dificultades para recordar nombres, citas o recados que tenía que hacer; descubre que no recuerda cómo cocinar un plato del que sabía perfectamente la receta o le cuesta llevar las cuentas de casa; deja las cosas en sitios absurdos, no encuentra la palabra que busca o pierde el hilo en medio de una conversación… y pronto se encuentra a sí mismo naufragando en el océano de la desmemoria.

Pero incluso sin llegar a ese punto, y se termine o no desarrollando alzhéimer o algún otro tipo de demencia, hay algo claro: con la edad el cerebro va envejeciendo y funcionando peor.

Si alguien de su familia sufre alzhéimer o algún tipo de demencia, o usted mismo empieza a preocuparse sobre la posibilidad de ir perdiendo memoria, esta es la pregunta clave que ahora mismo debe hacerse:

¿Tiene solución?

Quiero que lea con atención lo que ahora mismo voy a decirle: se puede envejecer con un cerebro sano, incluso a edades muy avanzadas.

Es posible prevenir el deterioro del cerebro, e incluso frenarlo cuando ya han hecho su aparición los primeros síntomas. Aunque la medicina convencional considera el alzhéimer y los otros tipos de demencia, así como la pérdida de memoria asociada a la edad, como incurables e inevitables, quiero que sepa que se puede frenar el deterioro de la memoria. Verá que en realidad se puede tener esperanza.

Soy Luis Miguel Oliveiras y usted seguramente ya me conoce. Yo mismo le escribo textos con los que pretendo divulgar asuntos importantes sobre salud y le presento los contenidos de nuestras publicaciones, escritas por los mejores expertos y dedicadas a mostrarle lo más nuevo (y normalmente desconocido para el gran público) sobre temas de salud que nos afectan a todos.

Y la pérdida de memoria sin duda es una de las grandes preocupaciones de hoy día, causa de grandes sufrimientos y un auténtico reto para la salud pública. La medicina convencional no tiene mucho que ofrecer. Y sin embargo usted mismo puede actuar, pues existen enfoques completamente nuevos y usted tiene derecho a conocerlos.

Todo lo explica el Dr. Curtay en el próximo número de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar, que dedica a la memoria. En él usted va descubrir información rompedora, muy alejada probablemente de la mayoría de las cosas que haya leído u oído hasta ahora sobre este tema.

Cuántas veces habrá escuchado a una persona quejarse en voz alta de que cada vez tiene más y más olvidos. “Es lo normal, es cosa de la edad, hay que convivir con ello…”.

Si usted piensa que la pérdida de memoria y el deterioro cognitivo son una fatalidad, un fenómeno irreversible vinculado al envejecimiento, la lectura de este Dossier hará que su esquema mental -basado en prejuicios- se desmorone. Porque en realidad existen estrategias y fórmulas con las que se puede “muscular” la memoria.

Pero vayamos por orden. Para poder actuar sobre su memoria tendrá que comprender primero cómo funciona, y por eso en este ejemplar el Dr. Curtay le guía por los meandros que dibuja este fascinante mecanismo.

Las dos principales zonas del cerebro en las que se asienta la memoria son el córtex cerebral y el hipocampo. La primera almacena la memoria a largo plazo y, la segunda, la memoria a corto plazo.

Mientras el córtex tiene una capacidad de almacenamiento casi infinita, el hipocampo no retiene más que información temporal. Cuando se hace trabajar al cerebro, las neuronas se conectan y se organizan en redes, lo que refuerza el paso de la información. Es lo que se conoce como neuroplasticidad, de forma que acciones de todo tipo (como percepciones sensoriales, pensamientos, razonamientos, movimientos…) aumentan la actividad de las neuronas, consumiendo energía, activando sus genes, fabricando proteínas y conectándose con las siguientes neuronas mediante lo que llamamos sinapsis.

En este proceso, un microbulbo situado en el extremo de una neurona se coloca frente al microbulbo de otra neurona y ambas consiguen intercambiar mensajes entre ellas gracias a distintos neurotransmisores, cada uno con una función (noradrenalina, dopamina, glutamato, aspartato y acetilcolina).

Para memorizar a largo plazo, el hipocampo necesita codificar la información, almacenarla a corto plazo (desde unos segundos a unos minutos) y transmitirla al córtex para un almacenamiento más prolongado, potencialmente infinito.

Este mecanismo debería funcionar perfectamente hasta el final, pero en contra nuestra están los enemigos de la memoria. El envejecimiento (la edad) es uno de ellos, pero ni es el peor ni es inevitable. Hay otros muchos que día a día van estropeando un sistema que parecía perfecto…

Cómo ataca el mundo industrializado a nuestra memoria

Entre los factores aparejados al vivir en un mundo industrializado que pueden acelerar el envejecimiento cerebral y alterar el funcionamiento de la memoria están:

  • El estrés crónico y la tensión emocional.
  • El cansancio. (¡Ojo!: la reparación del ADN celular de las neuronas es esencial, y el encargado de realizarla es el sueño, en particular el sueño profundo. Los somníferos están lejos de ser la solución ante los problemas de sueño, pues de hecho su toma sabotea las fases del sueño más reparadoras, altera la memoria y aumenta los riesgos de sufrir depresión y alzhéimer).
  • La contaminación por partículas finas (los resultados de un estudio llevado a cabo en niños de México dan verdaderos escalofríos).
  • La acroleína, derivada de la cocción y que se encuentra en alimentos fritos (por ejemplo, en las patatas fritas).
  • Los minerales corrosivos como el hierro, el cobre, el aluminio o el manganeso, que oxidan literalmente nuestro cerebro con el paso de los años.
  • El abuso del alcohol.
  • El sobrepeso (¡tiene una relación directa con el alzhéimer!).
  • Etc. etc.

Pero lo que debe entender ya mismo es que, contrariamente a lo que se escucha con frecuencia, es posible prevenir e incluso revertir los problemas de memoria.

Un fascinante estudio llevado a cabo en los Países Bajos ha demostrado que es posible superar los 100 años de vida conservando unas capacidades cognitivas y de memoria excepcionales. Y en este Dossier usted va a poder leer cómo los investigadores han descubierto, abriendo el cráneo de una mujer fallecida a los 115 años, que ésta poseía ¡más neuronas que personas de 60 años! Claro que ella guardaba un pequeño secreto que, por supuesto, el Dr. Curtay compartirá con usted.

Soluciones para una memoria sana

La parte fundamental de este número de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar es la dedicada a los medios con los que usted puede preservar el funcionamiento de su cerebro, y que le van a ayudar a conservar una buena memoria hasta el final de sus días, evitando enfermedades como el alzhéimer y las demencias.

Está dividida en cuatro partes muy claras:

  1. Lo que hay que comer.
  2. Lo que hay que beber.
  3. Lo que hay que hacer (incluyendo consejos muy concretos para ejercitar el hipocampo, lo que lleva a generar nuevas conexiones y reforzar las sinapsis, la base misma de la buena memoria).
  4. Los complementos nutricionales que debe tomar. Es obvio que, por mucho que nos esforcemos en alimentarnos correctamente, la alimentación no es suficiente para aportar al cerebro todo lo que necesita para llegar en plena forma a cualquier edad. Por eso el Dr. Curtay ha preparado un protocolo de complementos nutricionales muy completo y que le permitirá hacerse con su propio arsenal de productos naturales neuroprotectores teniendo en cuenta su edad y si es hombre o mujer. Y con consejos y recomendaciones para dos casos específicos que dañan muchísimo la memoria: si se toman somníferos o si se ha estado sometido recientemente a quimioterapia.

Créame, este Dossier pone en sus manos información esencial que no va a encontrar en ningún otro sitio para hacer frente a uno de los mayores males de la sociedad hoy día, y que va a permitir a su cerebro funcionar a pleno rendimiento y seguir haciéndolo hasta el final.

El próximo día 29 de mayo a primera hora enviamos a imprenta este número de junio de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar. Si quiere recibirlo impreso en papel en su domicilio pídalo cuanto antes a través del siguiente enlace (podrá consultar las condiciones de suscripción antes de efectuar el pago, y también optar por recibirlo en pdf en lugar de impreso).