¿Conoce usted la canción húngara Gloomy Sunday?

Szomorú Vasárnap es su título original y Domingo siniestro sería su nombre en español.

Es una canción triste y melancólica y, mientras sonaba en las emisoras de Budapest, una ola de suicidios recorrió la ciudad.

Al percatarse de la coincidencia, las autoridades decidieron prohibir su difusión en la radio. De hecho, la cadena BBC británica la prohibió durante décadas. Incluso el compositor de la canción, Rezső Seress, años después también puso fin a su vida arrojándose desde una ventana en su casa.

Esta historia es una de las increíbles demostraciones del efecto tantísimas veces subestimado de la música sobre la salud.

Usted me dirá: “¡Por supuesto, si somos sensibles a ella, una melodía triste nos pondrá tristes y, una alegre, contentos!

Y yo debo decirle que eso es cierto. Pero la clave está en saber que la explicación a este fenómeno es de orden biológico, ¡y que puede tener unos efectos espectaculares!

Espectaculares para lo malo (como en el caso de la triste canción húngara), pero también para lo bueno e incluso para lo mejor… como por ejemplo ayudando en la lucha contra el cáncer y otras enfermedades.

Se sorprenderá al conocer en Salud AlterNatura en qué medida efectivamente la música es capaz de influir en nuestras células y proteínas y, en definitiva, en nuestra salud.

Emmanuel Duquoc, uno de nuestros colaboradores, le explica el proceso que viven niños, hombres y mujeres en su batalla contra el cáncer contando con unos aliados inesperados: ¡la música y el canto!

Pero, por favor, no ponga en mi boca cosas que yo no he dicho. Por supuesto no estoy diciendo que cantar cure el cáncer, ni que lo haga la música por sí sola. Lo que estoy diciendo (y no lo digo yo, sino más de una decena de investigaciones recogidas en publicaciones científicas de primer nivel), es que la música tiene unos efectos fisiológicos reales y tangibles. Y que por lo tanto pueden ayudar en la recuperación de enfermedades con resultados concretos.

No puedo adelantarle más. Lo que sí puedo hacer es invitarle a que descubra toda la información, bucee en las referencias científicas si lo desea y saque sus propias conclusiones y aprendizajes.

En este nuevo número de Salud AlterNatura encontrará muchos más temas que le impactarán y de los que podrá obtener beneficios concretos para su salud y la de sus seres queridos.

Pero esta no es la única razón para leer el próximo número de Salud AlterNatura. Sin pretender ser exhaustivo (prefiero que cuando tenga la publicación en sus manos, usted mismo saque sus propias conclusiones), déjeme adelantarle algunos temas más:

  • La peligrosa carencia de vitamina B12 Si piensa que sólo los vegetarianos y veganos tienen riesgo de sufrirla, debo decirle que está muy equivocado. Aunque usted coma carne y otros productos de origen animal, puede igualmente desarrollar déficit de vitamina B12 (por causas que le explicamos) y encontrarse sin saberlo a merced de los graves riesgos que implica. Conozca las señales de alerta que su cuerpo envía y a las que deberá atender para saber si debe actuar cuanto antes.
  • El 80% de los ictus pueden evitarse. En su mano está prevenirlos, así como sus dramáticas secuelas en caso de superarlos. Ahora bien, para ello debe actuar desde ya mismo, protegiéndose antes de que sea demasiado tarde. Y por eso este mes dedicamos un completísimo artículo al tema, en el que descubrirá un plan integral que incluye las mejores pautas alimentarias, qué y cuánto ejercicio físico debe hacer, la verdad sobre los efectos de ciertos medicamentos… Todas las claves para evitar los ictus a tiempo y, en caso de haber sufrido ya uno, cómo recuperarse y no haya riesgo de que se repita.
  • ¿Ha calculado cuántas horas pasa sentado al día? Si su respuesta a esta pregunta es “demasiadas”, entonces debe leer lo que nuestro coach deportivo Thomas Mahieu va a enseñarle en este número: algo tan sencillo de aplicar y de efectos tan beneficiosos como aprender a sentarse bien. ¡Yo sigo sus pautas a diario!

También en este número de Salud AlterNatura:

  • ¿Dolor en las articulaciones? Aunque goce de menos fama, la escrofularia es tan eficaz como el harpagofito para calmar el dolor articular. Descubra tres formas de beneficiarse de ella (en infusión, en extracto estandarizado y en extracto alcohólico), con sus dosis e indicaciones exactas.
  • ¡8 años comiendo únicamente carne cruda! Conozca la sorprendente historia de este hombre para saber cuáles son sus motivos (existe una razón de peso que le sorprenderá) y descubra a qué problemas graves de salud se enfrenta (exceso de proteínas, carencia de vitamina C…).
  • Los poderes de la meditación terapéutica, desvelados por una especialista en magnetismo que este mes nos cuenta con pelos y señales los detalles más insospechados de esa técnica en una entrevista.

El próximo martes 19 de septiembre enviaremos el ejemplar a la imprenta, así que debe reservarlo antes de esa fecha para poderlo recibir impreso.

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