Un metaanálisis de estudios sobre diferentes técnicas de terapia cognitiva y atención plena para la reducción del estrés ha confirmado la eficacia del mindfulness.

Los 43 estudios analizados señalaron que los participantes de las MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction, por sus siglas en inglés) llevaron a cabo las prácticas de mindfulness durante al menos 8 semanas, que es el tiempo mínimo a partir del cual comienzan a percibirse resultados. Se confirmó además que esos resultados eran levemente inferiores en aquellas personas que completaron las sesiones en casa, que las que las realizaron en centros especializados y dirigidos por especialistas.

Esto sugiere la importancia de contar con un apoyo para llevar a cabo esta terapia, ya que el mindfulness siempre obtiene mejores resultados con una mayor práctica, lo que no suele ocurrir cuando se realiza desde casa. Y es que, según los estudios analizados, los pacientes sólo completaban el 64% de la práctica asignada si la realizaban por su cuenta, lo que equivale a unos 30 minutos al día, seis días a la semana.

Los resultados sugieren también que el mindfulness sería especialmente beneficioso para aquellos pacientes con depresión recurrente y una mayor vulnerabilidad (por ejemplo, casos de traumas infantiles). Asimismo, se ha demostrado que la propia percepción que tienen los participantes sobre la eficacia del tratamiento y sus expectativas hacia un resultado positivo también tiene un impacto significativo en los resultados del mindfulness para las terapias psicológicas en general.

FUENTE: Christine E. Parsons, Catherine Crane, Liam J. Parsons, Lone Overby Fjorback, Willem Kuyken: “Home practice in Mindfulness-Based Cognitive Therapy and Mindfulness-Based Stress Reduction: A systematic review and meta-analysis of participants’ mindfulness practice and its association with outcomes” Science Direct. 2017