La terapia fotodinámica o PDT (Photodynamic Therapy, por sus siglas en inglés) es una modalidad eficaz en el tratamiento de la queratosis actínica (formación de pequeñas protuberancias con costras en el rostro o cuero cabelludo, y que pueden convertirse en cancerosas). El tratamiento consiste en aplicar ácido aminolevulínico, un agente fotosensibilizante que después es activado por medio de una luz específica, lo que permite disminuir las lesiones ocasionadas por la queratosis.

Sin embargo, los tiempos de incubación del ácido aminolevulínico son muy prolongados (al menos una hora) y el dolor asociado a este método impide que se generalice el uso de la terapia pese a sus efectos probados.

Pero ahora puede haberse encontrado otra alternativa, gracias a la asociación de un tratamiento con microagujas previo a la terapia fotodinámica. Esta combinación permite reducir el tiempo de exposición al ácido (sería de tan solo 20 minutos) y además se observó una mejora del 76% con respecto a los resultados obtenidos previamente.

El tratamiento con microagujas se utiliza en medicina estética facial para mejorar la textura de la piel del rostro. Se aplica mediante un dispositivo en forma de rodillo que se desplaza por la zona del rostro que requiera este tratamiento, generalmente para casos de acné, cicatrices, estrías o líneas y arrugas de expresión.
Fuente: Tatyana A. Petukhova, Lauren A. Hassoun, Negar Foolad,; Mayanka Barath and Raja K. Sivamani: “Effect of Expedited Microneedle-Assisted Photodynamic Therapy for Field Treatment of Actinic Keratoses: A Randomized Clinical Trial”. JAMA. 2017