Que una mala digestión produce gases malolientes (flatulencias) es algo que todos sabemos. Sin embargo, lo que la mayoría de la gente ignora es que una parte de esos gases pasa del sistema digestivo a los pulmones y después es expulsado por la boca con cada espiración.

Desde el punto de vista de la medicina, se trata de una verdad indiscutible: esta es la causa de algunos casos graves de mal aliento, un tema que suele provocar incomodidad y vergüenza.

Cuando hay un exceso de bacterias patógenas en el intestino se produce un desajuste en el equilibrio de la flora intestinal, lo que da lugar a una excesiva fermentación del bolo alimenticio. Existen tres grandes tipos de fermentación según sea el lugar del sistema digestivo en que se dan, y cada una de ellas conlleva la producción de distintos gases:

  • Mucho hidrógeno revela un problema en el intestino delgado, causado por una mala asimilación de los azúcares rápidos, la lactosa (el azúcar de la leche) o la fructosa (el de las frutas, las legumbres o las leguminosas).
  • Mucho metano es un signo de fermentación excesiva en el colon debido a una digestión lenta.
  • Si la fermentación se produce en la parte alta del tubo digestivo (desde el estómago a la entrada del intestino delgado), es de tipo ácido y produce acetato de metilo, una sustancia similar al vinagre. En este caso, deberá hacerse todo lo posible para favorecer un correcto vaciado del estómago.

Si el estado de la flora intestinal es bueno, tener gases de manera ocasional tras las comidas es una respuesta fisiológica totalmente normal. Sin embargo, no todo el mundo digiere tan fácilmente las comidas. Cuando aparece un síntoma como la halitosis, es imprescindible actuar cuando antes, ya que el mal aliento es un signo claro de que en el sistema digestivo está sucediendo algo anormal.

Intestinos insalubres, sinónimo de enfermedades en gestación

Al pulular ciertas bacterias indeseables por los intestinos, se crea un desajuste local que puede tener consecuencias mayores.

Al provocar ese excedente de bacilos una fermentación excesiva del bolo alimenticio, se favorece también la aparición de pólipos que a su vez provocan carencias nutricionales y debilitan el sistema inmunológico.

Pero los daños causados por la fermentación intestinal van mucho más allá de los trastornos digestivos. Hoy ya se reconoce que son la principal fuente de numerosas patologías: reumatismo, sobrepeso, síndrome metabólico, esclerosis múltiple… ¡e incluso ciertos tipos de cáncer!

Y la única solución eficaz es tratar el problema de raíz, es decir, atajando esa mala fermentación en el intestino.

Para ello la medicina a base de plantas cuenta con soluciones formidables, que prueban que la Madre Naturaleza realmente lo tiene todo previsto.

Los remedios más eficaces y menos conocidos

En el nuevo número de Plantas & Bienestar, cuya edición estamos a punto de cerrar y que enviaremos a imprenta el próximo día 8 a primera hora, el Dr. Donatini explica qué plantas pueden ayudar a superar los problemas digestivos.

Así, este mes descubrirá los remedios más eficaces y menos conocidos para combatir estos trastornos. Entre otros ejemplos, el Dr. Donatini aborda el caso del micelio -la raíz- de hongo que ayuda a limpiar los intestinos, además de las diferentes mezclas de aceites esenciales que se deben tomar según el origen de cada trastorno intestinal (ya sea en el estómago, el intestino delgado o el colon, o en todos al mismo tiempo).

Bajo mi punto de vista, este artículo es de obligada lectura para casi cualquier persona, pero en el nuevo ejemplar de Plantas & Bienestar podrá leer sobre muchos otros temas importantes que también pueden interesarle:

  • Celulitis. La “piel de naranja” es bonita en una fruta, pero no en nuestro cuerpo. Y, aunque las cremas y masajes resultan útiles para reducir la textura acolchada, son insuficientes. Nuestra estrategia se basa en seis plantas (la grama, el ortosifón, la ulmaria y otras tres aliadas) para deshacerse de la celulitis desde el interior del organismo.
  • ¿Se va de vacaciones? Este mes va a conocer todas las plantas que debería meter en su maleta. Desde el “kit digestivo”, con genciana y enzimas digestivas naturales, al “kit para el tránsito intestinal”, con citrato de magnesio, genciana, hojas de nogal (en caso de la temible diarrea del viajero)… ¡Y las 7 indispensables para ir al campo!
  • Acné. Aunque este problema de la piel suele asociarse a la adolescencia, lo cierto es que el acné puede aparecer también en la edad adulta si se siguen malos hábitos como utilizar cosmética agresiva con la piel, darse baños demasiado calientes, tomar comidas muy especiadas y muchos otros -de algunos de ellos nunca sospecharía-.
  • ¡Asombro entre los científicos! Han reproducido la fórmula del viejo bálsamo de Jerusalén, que ya se usaba hace siglos y cuya receta se encontraba en los archivos de la farmacia del monasterio de San Salvador, uno de los más bonitos y más antiguos del mundo cristiano. Está compuesto por mirto, incienso, aloe y lentisco. Descubra cómo actúa sobre la piel, curando las heridas y la micosis.
  • El índigo salvaje, la planta exótica que salvaba la vida a los indios americanos y que ha llegado a nuestros días como parte de su legado. La Baptisia tinctoria es un remedio útil para combatir los estados febriles, las gripes, las infecciones de garganta, las gastroenteritis… Eso sí, dada su alta toxicidad, se deben seguir fielmente las indicaciones de los expertos.
  • A priori, esto igual no le convence, y más sabiendo que la crema que le recomendamos para preparar en casa lleva arcilla. Sin embargo, se trata de una crema increíblemente eficaz, compuesta de dos ingredientes que protegen la piel de las quemaduras, tonifican los tejidos y permiten evitar las antiestéticas pigmentaciones cutáneas.
  • Descubra el increíble placer de cuidarse los pies. Aceite de jojoba, de aloe vera, cera de abeja, glicerina vegetal… son ingredientes de un bálsamo perfecto para mantener la hidratación óptima para su piel que podrá preparar usted mismo siguiendo las instrucciones detalladas en el artículo. En poco tiempo lucirá unos pies más hidratados y cuidados.

También en el número de agosto de Plantas & Bienestar:

  • ¡Redes de intercambio de semillas!
  • Piñas que aman la música, frutas que son felices, rosas que tienen miedo a ser cortadas… ¿Sabía que las plantas tienen sentimientos?
  • Yemas de abeto, el alimento ideal para sus huesos.
  • La violeta: dé un toque de color a sus platos con estas flores, de gran poder calmante y expectorante.
  • Seis plantas para combatir los problemas de la próstata.

Enviaremos este nuevo ejemplar de Plantas & Bienestar a imprenta el próximo viernes 8 de julio. Si quiere recibirlo (en formato papel) por correo postal en su domicilio, debe hacer su pedido antes del próximo lunes 11 de julio haciendo clic en este enlace (podrá comprobar las condiciones de suscripción antes de efectuar el pago). Aproveche esta oportunidad y deje entrar en su vida el poder de las plantas.