“El laboratorio municipal de higiene de la ciudad de París ha llevado a cabo una prueba a la salida de baños públicos. Tres de cada cuatro personas no se habían lavado las manos o habían acumulado gérmenes fecales al tocar el pomo de la puerta.

Todas ellos se habían llevado después la mano a la boca varias veces y habían contagiado a más del 60% de las personas a las que habían estrechado la mano… Por tanto, no sorprende que la gastroenteritis pueda afectar a un gran número de personas ¡en muy poco tiempo!”.

Me topé con esta información, publicada en la web francesa “Dossiers familial“, justo en un momento en que la prensa se hacía eco de la magnitud de la epidemia de gastroenteritis que se estaba produciendo.

Con pequeños gestos se pueden evitar muchas infecciones

Baje la tapa del inodoro antes de tirar de la cadena”, advierte el doctor Frédéric Saldman, especialista en higiene de los alimentos y autor del libro “Nos lavamos las manos”. Un estudio americano ha demostrado que el efecto difusor que se produce al tirar de la cadena hace que, a través de las gotitas que salpican, se esparzan gérmenes por todo el baño, en especial en el papel higiénico que más tarde utilizarán otras personas.

Algunos de estos virus o bacterias pueden seguir inhalándose todavía en las dos horas siguientes, ocasionando infecciones respiratorias. Si quiere tener alguna posibilidad de escapar de la gastroenteritis, no olvide lavarse las manos frecuentemente.

Además de las normas básicas de higiene (no se lleve la mano a la boca, nariz, ojos u oídos, utilice pañuelos de papel desechables, tosa hacia su codo para no infectar las manos…) usted puede hacer mucho más para prevenir la gastroenteritis. En el e-letter de hoy, Xavier Kern y yo le vamos a contar algunas recomendaciones: (1)

Empiece activando su sistema inmunitario

Cuide su flora intestinal, la piedra angular de su dispositivo de defensa inmunitaria, tomando probióticos (es decir, bacterias “buenas” y levaduras que tienen un efecto positivo para su salud, que regenerarán su flora intestinal y ayudan a fortalecer el sistema inmunitario, ayudando al organismo a luchar contra las infecciones) y consumiendo prebióticos (sustancias que no se digieren pero que le servirán para alimentar a las bacterias “buenas” que se encuentran en el intestino, favoreciendo el desarrollo de los agentes probióticos).

La pasta de soja fermentada (miso) y los productos derivados de las lactofermentaciones o fermentaciones lácticas como el chucrut son alimentos casi milagrosos que ayudan a restablecer la flora intestinal y bacteriana en general.

Quizá haya oído ya hablar de las equináceas, las plantas que se usan en fitoterapia (uso terapéutico de las plantas) para reforzar el sistema inmunitario. Se pueden encontrar preparados en forma de tintura madre (el principio activo de la planta se extrae con alcohol, aunque las cantidades que quedan en el producto final son muy escasas). Como medida de prevención, puede tomar treinta gotas de equináceas, tres veces al día, disueltas en agua o en cualquier otro líquido. El tratamiento se extiende de dos semanas a un mes, y se debe retomar si continúa notando señales de alarma. El precio de un frasco de 60 ml de equináceas está en torno a los diez euros y debería durarle todo el invierno.

El propóleo para masticar, en spray o en gotas solubles en agua templada, también es un excelente estimulante del sistema inmunitario. El propóleo es una pasta que utilizan las abejas para recubrir el interior de la colmena con el fin de garantizar la impermeabilización y sobre todo luchar contra las invasiones microbianas y fúngicas (hongos). Las abejas fabrican el propóleo a partir de varias resinas que recogen de los brotes y la corteza de los árboles (en especial, álamos y coníferas), a las que añaden cera y secreciones salivales.

Asimismo la vitamina C resulta fundamental. Es esencial para conservar el sistema inmunitario en posición de contraataque frente al intento de alguna bacteria nueva por penetrar en el cuerpo. Por tanto, no olvide tomar, sobre todo en la época invernal, muchas naranjas y mandarinas, muy ricas en vitamina C, y también plátanos, que son una excelente fuente de magnesio. No obstante, difícilmente se podrá alcanzar la cantidad necesaria de vitamina C sin tomar comprimidos.

Y además…

La coherencia cardiaca ha demostrado también su eficacia (apoyada por varios estudios) (1) a la hora de reforzar el sistema inmunitario. Consiste en la práctica de respiraciones más largas de lo habitual: 5 segundos de inspiración por la nariz (para evitar que pasen bacterias directamente del aire a la garganta, gracias a los pelillos de la nariz) seguidos de 5 segundos de espiración por la boca para que sea más profunda. Realice estos ejercicios respiratorios 3 veces al día durante 5 minutos; le ayudarán a incrementar su resistencia, y además le concederán un momento de tranquilidad.

También intente dormir bien, comer mucha fruta y verdura, hacer ejercicio físico (al menos 30 minutos al día de actividad en el exterior).

Qué hacer si ya tiene gastroenteritis

En primer lugar, debe interrumpir su dieta habitual, aunque con los vómitos y diarreas que le habrá provocado seguramente ya lo haya hecho de manera espontánea.

Puesto que está perdiendo mucho líquido, por arriba y por abajo, debe luchar contra la deshidratación tomando con frecuencia caldo de arroz, que además de hidratar tiene propiedades astringentes.

Esta es la receta del caldo de arroz: ponga a hervir una medida de arroz integral por seis de agua durante media hora y añada media cucharadita de sal. Cuele el líquido para separar el arroz y deje que se enfríe. A la hora de servir puede añadir un poco de miel para mejorar el sabor.

Cuando recupere el apetito, tome puré de patata y zanahoria (sin leche), pollo hervido en agua con verduras y el caldo resultante de la cocción. Poco a poco podrá ir introduciendo de nuevo arroz y pan.

Después de tres días sin vómitos ni diarrea, podrá retomar su dieta habitual.

En cualquier caso, los primeros días evite los alimentos grasos y la carne que no sea pollo hervido.

Aceites esenciales y semillas de pomelo

Las semillas de pomelo chino eliminan todos los gérmenes nocivos del intestino, con ayuda del aceite esencial de tomillo. Este último será su mejor aliado contra las enfermedades infeccionas, incluidas las infantiles. Dos gotas de miel mezcladas con infusión de romero serán asimismo beneficiosas, tanto para la gastroenteritis como para la gripe.

El jarabe de saúco negro es el número uno frente a las infecciones virales. Los resultados de las investigaciones demuestran que es capaz de acabar en dos días con los síntomas de la gripe en el 93,3% de los casos.

Como ve, hay remedios naturales contra la gastroenteritis. Pero recuerde sobre todo la importancia de la prevención, que pasa por algo tan sencillo como no olvidar lavarse bien las manos tras ir al lavabo (y más si es público).

Fuentes:

  1. Xavier Kern es ingeniero biomédico.www.whitneycrossroads.com
  2. Curación emocional: acabar con el estrés, la ansiedad y la depresión sin fármacos ni psicoanálisis” (Guérir) del psiquiatra francés Servan-Schreiber.