Existe una hormona capaz de evitar que usted no encuentre sus llaves, que puede ayudarle a recordar un nombre perdido en su memoria o que no vuelva a olvidarse qué es lo que estaba buscando. También ayudarle a concentrarse más y mejor y ser más productivo en su trabajo.

Esa hormona tiene un nombre: pregnenolona. ¿Había oído hablar de ella?

Esta pequeñísima molécula actúa sobre la concentración, la memoria a corto plazo y la capacidad de aprendizaje, además de estimular el funcionamiento del cerebro, actuando en él como neurotransmisor excitante. Creo que la pregnenolona puede resultarle de muchísimo interés y por eso quería hablarle hoy sobre ella.

Antes de nada, voy a reproducirle la experiencia personal con esta hormona del Dr. Thierry Hertoghe, un médico belga de fama internacional experto en antienvejecimiento (de hecho es presidente de la Asociación Mundial de Medicina Antienvejecimiento). (1)

“Mi experiencia personal” (por el Dr. Hertoghe) (2)

“Yo tomo a diario pregnenolona desde hace más de 15 años y no me he arrepentido nunca.

Poco antes de mi 40 cumpleaños me di cuenta de que mi memoria se había debilitado. Sobre todo, mi memoria a corto plazo. Cuando iba de una habitación a otra debía hacer un pequeño esfuerzo mental durante varios segundos para recordar por qué había entrado en esa habitación. ‘¿Qué venía yo a buscar aquí?’ Afortunadamente, apenas medio minuto después siempre terminaba por recordarlo; no estaba tan mal como para olvidar por completo las cosas.

Yo atribuía esos olvidos a una vida profesional demasiado activa y a un calendario sobrecargado de tareas, lleno de cosas que debía recordar. Ni siquiera me había dado cuenta de que mi memoria había perdido su vivacidad de antes. Pero con el paso de los años cada vez me llevaba más tiempo recordar cosas simples y cotidianas. Y eso se estaba convirtiendo en un problema.

Un día una paciente me contó que había comprado pregnenolona en una tienda de productos ‘bio’ en Estados Unidos y que, después de entre tres y cuatro meses tomándola, su memoria había mejorado. Yo estaba desconcertado. Años antes, cuando rondaba los 30 años, yo mismo había probado esa hormona durante unos días. La dosis que tomé era elevada, de 300 mg al día, pero lo cierto es que no sentí nada particular, al margen de la piel más oleosa y grasa (un efecto causado por la transformación de la pregnenolona a esa dosis en andrógenos -hormonas masculinas-).

Como comprenderá, aquella experiencia personal pasada no me había entusiasmado, pero escuchando a aquella paciente comprendí que el problema había sido la duración de la toma. Yo no había experimentado ninguna mejoría ni efecto positivo sobre la memoria porque para ello hace falta tomar la pregnenolona durante varios meses, no varios días.

Otra cosa que aprendí después es que la pregnenolona debe tomarse al levantarse, en vez de (o no únicamente) al acostarse”.

Tras este testimonio del Dr. Hertoghe, que le traído aquí porque me parece especialmente valioso, voy a explicarle cómo funciona la pregnenolona y a darle suficiente información para que usted valore si le interesa tomarla.

La pregnenolona, la madre de todas las hormonas

La pregnenolona es una hormona que a su vez actúa como precursor natural de las hormonas esteroideas más importante en los mamíferos. Por eso también se la conoce como “hormona madre” y desempeña un papel fundamental en la salud del sistema nervioso y en el cerebro.

Sintetizada a partir del LDL colesterol (el colesterol ligado a las proteínas de baja densidad), la pregnenolona tiene tres fuentes principales de síntesis: las gónadas, las glándulas suprarrenales y el cerebro, por lo que permite la fabricación tanto de hormonas sexuales (testosterona, progesterona y estrógenos) como de hormonas que controlan el estrés (cortisol) y de las hormonas suprarrenales (aldosterona, DHEA). Sus mayores concentraciones en el organismo se encuentran en la sangre y en el cerebro (¡en este último hasta 20 ó 40 veces más que en la sangre!), particularmente en la corteza frontal y el hipocampo, dos estructuras fundamentales para la memoria. (3)

De todas las sustancias -hormonas, micronutrientes, productos químicos o farmacéuticos…-, la pregnenolona es con seguridad lo que mejora de forma más eficaz la memoria a corto plazo.

Estimulando la función cognitiva

El cerebro es un sistema dinámico que se reestructura de forma continuada. Con la edad, la síntesis de neuroesteroides (como la pregnenolona) disminuye. Pero además a su fabricación le afectan negativamente las condiciones estresantes, las inflamaciones crónicas y las enfermedades degenerativas. La pregnenolona está muy implicada en la fabricación, la conservación y la estimulación de las neuronas, sobre todo en la zona cerebral donde se ubica la memoria, lo que explicaría que a partir de esa edad se intensifiquen los despistes y pérdidas de memoria. (4)

La pregnenolona actúa sobre todo en la memoria a corto plazo, es decir, mejora la capacidad para recordar información reciente (que acaba de ser leída, vista, experimentada…).

Y es muy útil para ayudar a concentrarse en un trabajo o proyecto en el que hay que volcarse de forma más intensa de lo habitual, pues tiene efectos positivos sobre el cansancio y el desempeño profesional. (5)

Los estudios demuestran que la pregnenolona mejora la memoria en dosis bajísimas, más de cien veces inferiores a las de otras hormonas. Esto sugiere que ciertos receptores neuronales sólo responden a ella (y no ante otras hormonas que también son interesantes, como la DHEA o la testosterona, pero de mucha menos influencia en la memoria que la pregnenolona).

Además, puede mejorar la concentración y se estudia su posible administración para la prevención de la enfermedad de Alzheimer o de la esquizofrenia, gracias a que aumenta la fabricación neuronal (neurogénesis), disminuye la inflamación y lucha contra la muerte prematura de las células cerebrales. (6)

Mucho más que un estimulante cognitivo

A esas indicaciones concretas para mejorar la concentración y la memoria se suman una larga lista de otros beneficios que convierten esta hormona en “imprescindible” a partir de los 40 años de edad.

Así, por ejemplo, se han estudiado sus aplicaciones para aliviar los problemas de inflamación articular (artritis y poliartritis reumatoide), y los cuales han arrojado un resultado muy positivo. (7)

La pregnenolona también se ha estudiado para combatir el estrés y mejorar los estados depresivos y el humor, pues aumenta la sensación de bienestar general. Así, una mayor cantidad de pregnenolona en el organismo tiene efectos ansiolíticos y se ha constatado que alivia la ansiedad y la depresión leve. (8)

Una hormona que disminuye con la edad… ¿la necesita usted?

La tasa de pregnenolona disminuye con la edad, como sucede con la mayoría de las demás hormonas. Y el descenso será más acusado según vayan pasando los años.

Para elevar la tasa de pregnenolona lo primero que deberá hacer es aumentar su consumo de colesterol. La clave es que el colesterol que consuma no esté oxidado. Esto significa, por ejemplo, tomar suficientes huevos pero no cocinar con mantequilla (que entre otras cosas se oxida a alta temperatura).

Pero, digámoslo a las claras: lo más sencillo es tomar un suplemento de esta hormona.

Sé que algunos lectores se llevarán las manos a la cabeza (como ya ocurrió cuando recomendé un complemento de DHEA), pero se trata de un temor absolutamente infundado. En nuestro país el interés por las hormonas está despertando entre la comunidad médica. El organismo responde increíblemente bien ante la corrección de las deficiencias y los excesos endocrinos en la edad adulta, por lo que el equilibrio hormonal puede hacer auténticas maravillas por la salud y el bienestar y para contrarrestar los efectos del envejecimiento.

Por supuesto que desde esta tribuna que tengo en Tener S@lud le recomiendo los más variados complementos nutricionales: vitaminas de todo tipo, algas, antioxidantes, probióticos, adaptógenos… ¿por qué no recomendar también hormonas? La hormona de la que le estoy hablando hoy tiene más valor todavía por cuanto no es algo muy conocido ni fácil de encontrar (en Estados Unidos, por el contrario, se encuentra fácilmente en cualquier tienda de productos nutricionales).

Además, la pregnenolona es una hormona de efecto suave, de prácticamente nulos efectos secundarios, inocua a las dosis recomendadas y cuya forma de administración es muy sencilla: basta una pequeña cápsula por la mañana al levantarse y le aseguro que notará los resultados.

Al final de mi texto le explicaré cómo conseguirla, como hago siempre.

¿Se anima a tomarla?

Si usted tiene más de 40 años, no le quepa duda de que su nivel de pregnenolona ya no es el que tenía cuando era más joven. Seguramente ya lo habrá notado en su memoria. Así que mi recomendación es que tome una o dos cápsulas, por la mañana al levantarse.

He seleccionado para usted un laboratorio de mi máxima confianza, que cumple con los requerimientos de las mayores exigencias (si se anima a comprarla, verá que el producto está lleno de sellos de calidad: el sello de buenas prácticas BPF, las normas ISO de calidad, el cumplimiento de la directiva 2003/89/EC que acredita que no contiene alérgenos ni organismos modificados genéticamente…).

Ha sido elaborado por fermentación a partir de una fuente natural, la Curcuma longa y tiene una pureza casi total, superior al 99%, y una dosificación efectiva de 50 mg por cápsula.

Tenga paciencia y espere al menos un par de meses para constatar sus efectos (que serán máximos a partir de los cuatro o cinco meses de toma). ¡Pero vaya si los notará! Me encantará que comparta conmigo y con todos los lectores de Tener S@lud su experiencia.

Una última sorpresa: el precio de este complemento le sorprenderá, pero no piense que al ser tan bajo está en entredicho su calidad. Como ya sabrá, jamás recomendaré un producto por el que no ponga la mano en el fuego o que no tomaría yo mismo o recomendaría a mis seres más queridos.

Si se anima a tomarlo, puede pedirlo aquí.