Si la hipertensión le preocupa, no debe perderse el próximo número de Plantas & Bienestar.

La redacción de la revista ha decidido abordar este tema en un completo artículo que ocupa un lugar destacado en el próximo ejemplar. Yo acabo de leerlo y he ido a felicitar a todo el equipo, pues han hecho un trabajo absolutamente ingente y excelente, convirtiéndolo en una completísima guía práctica que a usted le va a permitir combatir la hipertensión de forma efectiva con ayuda de soluciones 100% naturales.

Y si la hipertensión no le preocupa… quizá debería empezar a hacerlo. Tal vez usted sufra hipertensión y no lo sepa siquiera (le ocurre a uno de cada dos hipertensos). Y eso no le libra de sus riesgos: infarto de miocardio, accidente cerebrovascular (ACV), insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, ceguera…

Por algo se la conoce como “el asesino silencioso”: no duele, no avisa… pero mata.

En nuestro país los datos son escalofriantes. Así, la cifra de muertes asociadas a la hipertensión se ha duplicado en la última década.

Ha leído bien.

Y es que, si en los últimos 10 años se han conseguido descensos muy significativos en la cifra de muertes debidas a otras enfermedades y episodios cardiovasculares, con la hipertensión ha ocurrido exactamente lo contrario. Hasta el punto de que hoy la cifra de fallecimientos debidos a enfermedades hipertensivas es el doble que la de hace una década. (1)

¿Tiene usted hipertensión?

Saberlo parece algo tan sencillo como ir a la farmacia o al centro de salud y tomarse la tensión, pero es bastante más complicado que eso. En primer lugar, debe saber, como curiosidad, que el 25% de las personas que tienen la tensión normal muestran valores elevados en el momento de medírsela en el médico (es un fenómeno conocido como “hipertensión de bata blanca”); y eso no es tener hipertensión. O que estar estresado puede arrojar valores altos sin ser hipertenso.

Lo importante es que usted tenga muy claro cuál es su tensión, pues los riesgos asociados a la hipertensión son altísimos. Por eso en este número de Plantas & Bienestar descubrirá cómo deberá tomarse la tensión para que el resultado sea fiable y cómo interpretar correctamente los resultados.

Debe tener en cuenta que hay algunos factores de riesgo que le obligarán a prestar más atención aún a su tensión, que son los siguientes:

  1. Edad. La presión arterial sistólica o máxima aumenta con la edad debido al endurecimiento de las arterias y a los cuerpos grasos que se van depositando cada vez más en sus paredes internas (arterioesclerosis).
  2. Sexo. Antes de la menopausia las hormonas protegen a las mujeres del riesgo cardiovascular. Por ello, con la llegada de la menopausia, muchas mujeres se convierten en hipertensas.
  3. Herencia genética. Existen familias de hipertensos. Si ese es su caso, no olvide mencionarlo en sus consultas al médico para que lo tenga en cuenta.
  4. Sal. Hay que limitar al máximo el consumo de sal (cloruro sódico), ya que una ingesta elevada de sal en las comidas es un grave factor de riesgo.
  5. Sobrepeso. La hipertensión está relacionada con la obesidad entre el 30 y el 50% de los casos. Sobre este punto voy a darle una increíble noticia: perder simplemente el 5% del peso corporal consigue mejorar los resultados de la tensión arterial, hasta el punto de que puede que lleguen a normalizarse. (2)

Pero, en cualquier caso, como le dije, debe tomársela con frecuencia. En España se calcula que hay 7 millones de hipertensos, de los que la mitad (50%) ignora que lo son. De los diagnosticados sólo se trata la mitad (50%) y de ellos sólo la mitad (50%) están correctamente tratados. Es lo que se conoce como “regla de las mitades”. ¿En qué lugar se encuentra usted?

No puede mirar para otro lado. Tanto si no sabe que es hipertenso, como si ya está en tratamiento por ello, es el momento de actuar y, sobre todo, de saber que las plantas pueden ofrecerle una grandísima ayuda para tener bajo control la tensión de forma natural.

Plantas que hacen bajar la tensión arterial

En el mundo vegetal encontramos plantas de gran eficacia frente a la hipertensión. Le dije que el próximo número de Plantas & Bienestar incluía información increíble para los hipertensos y me gustaría darle algunos ejemplos.

Así, hay algunas plantas que calman el corazón y ayudan a disminuir la tensión arterial. Por ejemplo:

  • El ajo (Allium sativum), en dosis de entre 3 y 5 g de alicina o en torno a 1 g de polvo de ajo (y debe saber que hay un pequeño truco contra su fuerte olor para aquellos que temen al mal aliento).
  • El olivo (Olea europea), del cual se utilizan las hojas y los brotes o yemas ricas en oleuropeósido, flavonoides y triterpenos por sus propiedades antiarrítmicas (es decir, que regulan el ritmo cardíaco).
  • El espino blanco (Crataegus oxyacantha), que ofrece excelentes resultados en mujeres menopáusicas.
  • La albura de tilo silvestre (Tillia sylvestris), que posee propiedades hipotensivas y antiespasmódicas y también actúa como dilatador coronario.

En el artículo especial que dedicamos a la hipertensión arterial en el próximo número de Plantas & Bienestar podrá encontrar la posología y todas las indicaciones precisas de cada una de ellas, que deberá respetar minuciosamente. Un cuadro resume al final del texto las características de las 8 principales plantas contra la hipertensión. ¡Téngalo siempre a mano!

Pero eso no es todo.

¿Tiene usted más de 40 años?

Las plantas también pueden proteger las arterias mediante una acción increíble. Y es que cuanto más silicio haya en la pared aórtica, más elastina y colágeno habrá y, por tanto, más flexible será la arteria.

Ahora bien, una vez superados los 40 años, esta tasa de silicio se reduce casi a la mitad. El resultado es evidente: la arteria se vuelve menos elástica y esto puede conducir a la aparición de una placa de ateroma, es decir, depósitos grasos en la pared interna, y al aumento de la presión arterial.

¿La solución? El uso de plantas ricas en silicio orgánico asimilable, que ayudan a preservar la juventud de las arterias.

De ellas, las más conocidas y efectivas son la cola de caballo, cuyo tallo contiene entre un 5 y un 10% de silicio asimilable, y la ortiga (descubrirá una forma en concreto para consumir sus partes aéreas, las de interés en este caso), pero también destaca el bambú de tabashir.

Además, descubrirá qué aceites esenciales moderan el sistema simpático, en particular gracias a unas moléculas, los ésteres, que calman, relajan y, por tanto, disminuyen la presión arterial. Y también la manzanilla romana, la lavanda y una última planta que tendría, además, propiedades afrodisíacas.

Y sabrá también qué complemento natural es indispensable para combatir el estrés y disminuir el riesgo de trombosis (coágulos de sangre que pueden obstruir las arterias).

Querido lector, termino diciéndole lo mismo con lo que empecé al hablarle de la hipertensión: si la hipertensión le preocupa, no debe perderse el próximo número de Plantas & Bienestar. Y si la hipertensión no le preocupa… ¡quizá debería empezar a preocuparle!

El próximo ejemplar, que contiene la guía sobre la hipertensión de la que le he hablado, será el primer número de su suscripción si se suscribe antes de la medianoche de este próximo sábado 8.