Si usted es de esas personas que duerme pocas horas o cree que su cuerpo no necesita más descanso, no debería extrañarse si le cuesta bajar de peso e incluso tiende a engordar más que otras personas que sí descansan lo suficiente.

Y es que cada vez es mayor la evidencia científica de que dormir poco está directamente relacionado con el peso. Está demostrado que al descansar menos de lo que se debe, se pone en marcha un proceso químico en el organismo que incrementa la ansiedad y las ganas de comer.

Pero no sólo eso. Además de aumentar el apetito, la falta de descanso provoca que éste se agudice a las horas del día a las que más engorda la comida (hacia la tarde-noche) y también que se prefieran los alimentos más calóricos y menos saludables.

Eso es lo que ha confirmado un estudio internacional publicado en la revista Sleep en el que se demuestra cómo afecta la falta de horas de sueño a la sensación de hambre y a la imposibilidad de resistirse a lo que los investigadores llaman “premios de aperitivos altamente apetecibles”; es decir, galletas, dulces, bocadillos, patatas fritas… (1)

De acuerdo con los resultados de esta investigación, al dormir pocas horas se pone en marcha un proceso en el que se amplifican y extienden los niveles sanguíneos de una señal química -el endocannabinoide 2-araquidonoilglicerol (2-AG)- que incrementa la ansiedad y las ganas de comer.

Erin Hanlon, uno de los investigadores, asociado en Endocrinología, Diabetes y Metabolismo en la Universidad de Chicago, Estados Unidos, lo explica de este modo: “hemos encontrado que la restricción del sueño eleva una señal que puede incrementar el aspecto hedónico de la ingesta de alimentos, es decir, el placer y la satisfacción obtenida de comer. Quien tiene una barra de ‘Snickers’ y ha dormido lo suficiente, puede controlar su respuesta natural, pero la capacidad para resistirse a ellos de quien ha dormido pocas horas puede verse afectada”. (2)

Un almuerzo ligero más al día

Los chicos y chicas participantes en el estudio no pudieron evitar elegir este tipo de alimentos tras haber dormido menos horas, incluso pese a haber comido dos horas antes ¡el 90% de las calorías necesarias al día!

Así, durante la prueba, los participantes que habían dormido apenas 4 horas vieron prolongarse sus picos de ansiedad y terminaron comiendo casi el doble de grasas que los que habían dormido cerca de 8 horas. Esta cantidad contrasta con las 17 calorías que se queman, de media, en cada hora de vigilia, según los mismos investigadores.

No es la primera vez que en www.saludnutricionbienestar.com  se advierte acerca de este riesgo de dormir poco. En un post anterior  ya se habló acerca de un estudio de la Universidad de Columbia cuya conclusión es que quien duerme poco llega a consumir en torno a 300 calorías más al día que quien duerme lo suficiente. Es decir, lo equivalente a comer ¡un almuerzo ligero más al día! Una diferencia que, obviamente, tarde o temprano termina notándose a la hora de ponerse sobre la báscula.

En aquella ocasión le recomendamos una excelente solución (para la mayor parte de los casos) con la que combatir el mal descanso y dormir todas las horas que el cuerpo necesita. Y por ello yo he decidido enlazarle aquel texto, para que tenga siempre a mano esa información tan útil para su bienestar. Si quiere leerlo haga clic en este enlace.