He recibido un montón de correos agradeciendo mi texto del otro día, donde proporcionaba diez ejercicios para prevenir los dolores de espalda… pero lamentando no haberlo leído unos años antes.

Y es que esos lectores se encuentran en una etapa de sus vidas en la que, tras años de malas posturas y vida sedentaria, desatendiendo a sus pobres huesos, tendones y articulaciones, ya no es suficiente para ellos esos diez ejercicios para corregir posturas y ejercitar sus maltrechos cuerpos. Necesitan ir más allá.

Para ellos va mi texto de hoy, complementario al del otro día, pensado para los que deben pasar a la siguiente fase, cuando entra en acción el batallón de productos naturales y terapias para el dolor de espalda. Pero hay que tener en cuenta que no sirve de nada ponerlas en práctica si no cumple además todo lo que le contaba en ese texto anterior, es decir, prestar atención a la postura y realizar los ejercicios que le indicaba para hacer trabajar a los huesos, articulaciones y músculos implicados en los dolores de espalda.

Una vez aclarado eso, pasamos a la siguiente fase del plan de acción contra los dolores de espalda:

  1. Consulte con un osteópata o un quiropráctico. La diferencia está en que el quiropráctico sólo trabaja la columna vertebral. Son los grandes especialistas del esqueleto y conocen los movimientos y manipulaciones que alivian el dolor.
  2. Practique entrenamiento con pesas, aquagym, yoga o taichí. Cada una de estas disciplinas tiene su propia lógica y responde a formas de ser y situaciones distintas. Cada una de ellas puede, por sí sola, aliviar por completo el dolor de espalda.
  3. La fisioterapia, los masajes y los distintos métodos para combatir el estrés son también caminos que merece la pena explorar y que permiten calmar o eliminar el dolor.
  4. Camine descalzo, en especial sobre superficies blandas (césped), ya que permite reequilibrar la postura y luchar contra el dolor de espalda.

La nutrición contra el dolor de espalda

Con respecto a la nutrición, lo primero que hay que hacer para enfrentarse al dolor de espalda es restringir los alimentos inflamatorios (glúcidos con un índice glucémico alto, fritos, alimentos ricos en ácidos grasos omega-6…) y aumentar la ingesta de alimentos con propiedades antiinflamatorias: verduras y frutas de colores ricas en antioxidantes, pescado azul de pequeño tamaño rico en ácidos grasos omega-3, cocinar a baja temperatura, utilizar especias…

Además, existe una gran variedad de plantas y nutrientes con propiedades antiinflamatorias. Algunos de ellos (como las especias y los alimentos) se pueden consumir directamente, pero otros necesitan tomarse en forma de suplementos alimenticios, o incluso aplicarse como una crema:

  • La raíz de consuelda: se utiliza tradicionalmente contra los dolores musculares y de ligamentos. Estudios recientes señalan que la crema de consuelda es eficaz contra los dolores lumbares (la parte baja de la espalda), pero no se debe utilizar más de diez días seguidos, ya que puede resultar peligrosa para el hígado. (1)
  • El jengibre: es un poderoso antiinflamatorio. El jengibre fresco en particular resulta eficaz cuando se añade a un zumo de verduras o frutas en la licuadora. También se puede tomar en infusión.
  • La cúrcuma: un estudio realizado a pacientes enfermos de artrosis ha señalado que tomar 200 mg de cúrcuma al día disminuye el dolor y aumenta la movilidad. Y es que la cúrcuma tiene la particularidad de bloquear las vías inflamatorias, impidiendo que se formen proteínas que provocan hinchazón y dolor. (2) (3)
  • La boswellia (incienso): es una planta que contiene potentes activos antiinflamatorios y que incluso se puede utilizar en casos de poliartritis reumatoide. Puede encontrarla en las tiendas en forma de cápsulas o comprimidos compuestos de un extracto de resina.
  • La bromelina: se trata de una enzima que se extrae del tallo de la piña (no de la parte comestible), y que también es un eficaz antiinflamatorio natural. Por lo general, la encontrará en forma de suplemento alimenticio.
  • Crema de capsaicina (guindilla): es una crema que alivia el dolor local eliminando de las células nerviosas la sustancia P, un compuesto químico que transmite las señales de dolor al cerebro.

No subestime la importancia de estos productos que puede encontrar en cualquier buena tienda ecológica, ya que la medicina convencional no tiene ninguna solución útil contra el dolor de espalda: las operaciones quirúrgicas son muy arriesgadas y no siempre eficaces y los antiinflamatorios no esteroideos y las infiltraciones de cortisona no pueden utilizarse a largo plazo.

Para vivir sin dolor de espalda, la mejor solución con diferencia es poner en práctica una serie de medidas suaves y naturales, pero eficaces si las combina e integra en su estilo de vida.

¿Conocía estas terapias y la gran variedad de plantas naturales que ayudan a aliviar los dolores de espalda? ¿Toma algún otro remedio natural que no se haya mencionado en el texto? Si es así, le invito a compartir su experiencia con el resto de lectores de www.saludnutricionbienestar.com haciendo un comentario un poco más abajo.