Grupos de investigadores de varios hospitales españoles acaban de publicar un estudio en el que confirman que la presencia de un subtipo de anticuerpos (los antifosfolípido IgA-aB2GP1) en los pacientes que han sido sometidos a un trasplante de corazón, estaría directamente relacionada con el riesgo de sufrir graves complicaciones después de la cirugía.

Para obtener estas conclusiones realizaron el seguimiento de 151 pacientes que habían sido trasplantados de corazón entre los años 2004 y 2012, a los que dividieron en dos grupos: los que no tenían este tipo de anticuerpos (68,9%) y los que sí (31,1%).

Comprobaron así que los pacientes del segundo grupo, pasados tres meses de haberse sometido a la operación, tenían una mayor probabilidad de morir como consecuencia de la operación (27,7% frente al 9,6% de los del grupo que no tenía la proteína), así como un mayor riesgo de sufrir problemas trombóticos (23,4% frente al 5,8%).

 

Fuente: Juan F. Delgado, Manuel Serrano, Laura Morán, Ana Belén Enguita, José Angel Martínez-Flores, Carlos Ortiz-Bautista, Adriana Rodríguez-Chaverri, Inés Ponz de Antonio, Maria Dolores García Cosio, María José Castro Panete, José María Cortina y Antonio Serrano: “Early mortality after heart transplantation related to IgA anti–β2-glycoprotein I antibodies”. Journal Heart and Lung Transplantation. Julio 2017