Un estudio realizado por la Universidad de Edimburgo sugiere que el cociente de inteligencia (CI) que se tiene de niño también es un factor a tener en cuenta, junto a la edad, el sexo o la situación socioeconómica, a la hora de estudiar la mortalidad. Señalan así que las personas con un CI más alto tienden a vivir más.

Para confirmar esta teoría el equipo de investigadores analizó las puntuaciones obtenidas en las pruebas de CI que en el año 1936 realizaron 33.536 hombres y 32.229 mujeres de Escocia, cuando tenían 11 años de edad. Compararon esos resultados con los principales motivos de fallecimiento de esas personas, entre los que se incluyeron enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias, ictus y otras causas externas, como suicidio y muerte ocasionada por lesiones.

Observaron así que a mayor inteligencia el riesgo de muerte por enfermedades respiratorias se reducía en un 28%, en un 25% por enfermedades coronarias y en un 24% por enfermedades cerebrovasculares.

 

Fuente: Catherine M Calvin, postdoctoral research assistant, G David Batty, Geoff Der, Caroline E Brett, Adele Taylor, Alison Pattie, Iva Čukić and Ian J Deary: “Childhood intelligence in relation to major causes of death in 68 years follow-up: prospective population study”. BMJ. 2017