Cuando nos enteramos de que alguien tiene cáncer de pulmón, la pregunta que automáticamente hacemos es “¿Fuma?”. Si lo hace, parece que todo entra dentro del orden lógico de las cosas. Sin embargo, pocos se dan cuenta de que el 14% de los cánceres de pulmón tienen su causa… en la propia casa del enfermo.

Lo llaman “el asesino invisible” y es un gas radiactivo, sin olor ni color que está presente en muchas viviendas. Quizá en la suya… Hoy voy a hablarle de ese asesino con el que convivimos: el radón.

El radón es un gas noble que tal vez recuerde de la tabla periódica de elementos que tuvo que aprenderse en el colegio. Sin embargo, ese elemento resulta de vital importancia para su salud, ya que es la segunda causa de cáncer de pulmón, precedida sólo por el tabaco, y por tanto la primera causa entre los no fumadores. (1)

Lo que convierte en venenoso a este gas es la presencia del radio, que a su vez procede de la desintegración del uranio (efectivamente, el mismo material del que están hechas las bombas atómicas). Si esto no resultara ya alarmante de por sí, falta añadir un detalle aún más escalofriante: el radón es un gas que se encuentra de forma natural en ciertos suelos y tipos de rocas, por lo que sus emisiones radiactivas salen constantemente de lugares tan aparentemente inofensivos como son las piedras de granito o los suelos de tipo silíceo… por ejemplo, sobre el que se ha construido su casa o el colegio al que van sus hijos.

Un último detalle que debe tener en cuenta y que tal vez le hará preguntarse cómo es que no había oído hablar hasta ahora de este gas tan peligroso: el radón tiende a concentrarse en el interior de las viviendas y edificios. En concreto en las zonas próximas al suelo como sótanos y garajes, pero también en cualquier estancia a la que lleguen sus filtraciones procedentes de las grietas del suelo, las aguas subterráneas de pozos, o incluso cualquier construcción de granito que se encuentre en su hogar (encimeras, muebles) y que esté desgastada.

Se trata, por tanto, de un peligroso compañero de piso al que hay que tener muy en cuenta.

Nuestros gobernantes lo ignoran

Seguramente le extrañe cómo es que no se habla más de este gas tan peligroso para su salud y la de su familia. Pero lo más alarmante es que esto también ocurre en las altas esferas, pues hasta hace bien poco muchos gobiernos (incluido el nuestro) no le estaban otorgando la importancia que se merecía, pese a que en otros países sí se están aplicando desde hace años medidas para mitigar los efectos de este veneno.

Un ejemplo llamativo: el 7 de noviembre es el Día Europeo del Radón. El hecho de que este gas noble cuente con un día para concienciar a la población sobre su peligrosidad ya es significativo pero ¿y si le dijera que este día del radón sólo existe en Europa desde 2015, mientras que en países como Estados Unidos existe desde hace años todo un mes del radón? Allí es tan importante este problema, que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) lo sitúa al nivel de otros problemas de salud general como el asma, el plomo en la alimentación y juguetes, o la salud ambiental infantil. (2)

Estos datos llevan a la conclusión de que, pese a estar confirmado lo peligroso que es el radón (la Organización Mundial de la Salud ya alertó sobre sus peligros en 1979 y en 1988 fue clasificado como cancerígeno por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer) no se están tomando las acciones necesarias. Ni siquiera se está informando al ciudadano sobre las medidas que puede llevar a cabo de manera individual, a la espera de que se cree un plan nacional. (3) (4)

En países como Reino Unido, Italia, Suiza, Noruega o Estados Unidos llevan desarrollándose estos programas desde hace años, hasta el punto de que las mediciones de radón, tanto en los hogares como sobre todo en los edificios públicos (colegios, hospitales, universidades, etc.), son ya una práctica habitual, completamente incorporada en la vida diaria de los ciudadanos. (5)

Por ejemplo, cada vez que se vende una casa en estos países, es obligatorio que se realice una medición sobre la concentración de gas radón, mientras que para las casas de nueva construcción se están incorporando una serie de elementos diseñados específicamente para evitar la radiación.

Por el contrario, en España las medidas que las Administraciones sí están exigiendo, en vez de ayudar con el problema ¡lo que hacen es empeorarlo! Así ocurre con los aislamientos térmicos y sonoros para las casas dentro del plan de ahorro energético, que solo consiguen que haya una mayor concentración de radón en el interior de las casas, aumentando así el riesgo de padecer cáncer de pulmón.

Cuánto radón absorben sus pulmones

Los efectos del radón sobre la salud están ampliamente confirmados, ya que provocan daños genéticos significativos en las células, que pueden llegar a afectar a todo el ADN.

Además, es más peligroso en estado gaseoso, pues se introduce directamente en el organismo con cada inhalación, y por eso es responsable de entre el 3 y el 14% de los casos de cáncer de pulmón. Si las filtraciones se producen al aire libre no entrañan peligro, pero si lo hacen en el interior de las casas se acaban concentrando y aumentando su toxicidad. (6)

El principal problema es que, pese a todos los estudios realizados para determinar cómo afecta el radón a la salud, todavía no se ha determinado un mínimo o umbral de seguridad. Es decir, una concentración por debajo de la cual no existen riesgos para la salud.

¡Pero esto no es todo! Lo que más sorprende es que actualmente existen planes específicos para el radón en países donde la concentración de este gas noble a nivel nacional es bastante inferior a la que tenemos en España.

Para que se haga una idea, la unidad que se utiliza para medir la concentración de radón es de 1Bq/m3 (becquelerio por metro cúbico), que corresponde a la concentración de radón por metro cúbico de aire. Pues bien, la concentración media en Estados Unidos es de 46Bq/m3, mientras que en España ¡se dobla ese nivel!, con una media de 90Bq/m3. (7)

¿Cómo es posible entonces que los americanos lleven años dedicándose a solucionar ese problema, mientras que aquí ni siquiera nos han informado de su existencia? Y un dato aún más inquietante: si en Estados Unidos existe un plan nacional diseñado para evitar que hasta 20.000 personas mueran al año de cáncer de pulmón por culpa del radón, ¿cuántas vidas se están perdiendo en España al año sin que las Autoridades estén haciendo nada para evitarlo? (8)

De qué depende que su casa tenga una alta concentración de radón

Son muchos los factores que favorecen la concentración de radón en el interior de las viviendas: (9)

  1. Factores geológicos. Que la casa esté construida sobre un terreno con un alto contenido en radio, como ocurre por ejemplo con los suelos de tipo silíceo.
  2. Topografía del terreno. Las viviendas situadas en laderas tienen más altas concentraciones debido al buen drenaje del terreno, que ayuda a que el radón fluya con más facilidad. Por el contrario, en el fondo de los valles las concentraciones son más bajas, ya que hay un mal drenaje del terreno debido a la presencia de materiales poco permeables.
  3. Meteorología. Cuando llueve, los niveles de concentración aumentan en los interiores de las casas, ya que las emisiones del gas tienden a ir a lugares más secos.
  4. Tipo de construcción. Cualquier vivienda situada directamente sobre el suelo (viviendas unifamiliares y adosados) tendrá mayor concentración de este gas, puesto que las principales filtraciones proceden del subsuelo (desagües y sumideros), o desde el suelo y paredes en el caso de grietas.
  5. Materiales con los que está construida la vivienda. Los de tipo granítico son los que tienen una mayor concentración. Por ello es mejor apostar por materiales con un grado de saturación más alto, lo que evita su permeabilidad al radón, y por supuesto que se encuentren en buen estado, sin grietas ni fracturas.

Pero en el caso de que su casa no se encuentre en una zona geológica con radón o crea que la construcción no tiene fisuras ni se han usado materiales poco recomendables, no se confíe: no es necesario que haya una alta concentración para sufrir cáncer de pulmón, pues precisamente los casos documentados han sido fruto de concentraciones bajas o moderadas. (10)

Es hora de tomar cartas en el asunto

A partir de los 200Bq/m3 la OMS recomienda llevar a cabo medidas preventivas, y si se llega a los 300Bq/m3 ya estaríamos hablando de altas concentraciones que exigen una actuación inmediata; aunque muchos expertos consideran que estas cantidades deberían revisarse a la baja.

A continuación le indico las medidas preventivas que puede aplicar para disminuir la concentración de radón en su hogar:

  1. Ventilar la casa. Airear la casa durante al menos dos horas ayuda a que la concentración disminuya. Sin embargo, los expertos dejan claro que sólo con ventilar la casa no es suficiente, especialmente si en la vivienda ya hay niveles altos, pues esta medida solo serviría para que disminuyera un poco.
  2. No fumar en casa. El riesgo de padecer cáncer de pulmón por culpa del radón aumenta en las personas que fuman, o incluso en las que lo hicieron en el pasado, debido a la peligrosa combinación del radón con las partículas cancerígenas del tabaco. Para evitar esto, por su propio bien pero también por el de las personas que viven con usted, lo mejor es fumar fuera de casa o al menos en la terraza, ¡y obligar a sus invitados a que hagan lo mismo!
  3. Sellar todas las fisuras y grietas. Las zonas con mayor concentración de radón son las próximas al suelo, como es el caso de sótanos y garajes, pero también en las plantas inferiores. Tanto en suelos como paredes puede haber desperfectos en forma de grietas y huecos, que son el camino más rápido para que el gas llegue a cualquier estancia de la casa y acabe en sus pulmones.
  4. Instalación de ventiladores o tubos de despresurización del suelo. Aunque requiere de un mayor gasto económico y de tiempo, se trata de una muy buena solución que se está aplicando en todas las viviendas de nueva construcción… de los países que SÍ cuentan con un plan nacional. Por tanto, hasta que las Autoridades se decidan a actuar, le toca a usted cuidar de sus pulmones y los de su familia, e instalar por su cuenta este sistema.
  5. Instalar sistemas de control de agua subterránea. Es recomendable cuando la exposición al radón procede del agua. Aunque su contribución al cáncer de pulmón es menos significativa que con las filtraciones en estado gaseoso, y por tanto no va a llegar a sus pulmones, no conviene olvidar esta otra forma de entrar en contacto con el radón (a través de la piel), para lo que requeriría de una instalación homologada. También tendría que confirmar que los desagües y sumideros se encuentren en óptimas condiciones, sin fisuras o grietas, especialmente si el agua que llega a su casa procede de un pozo.
  6. Instalar membranas de protección antifugas. De nuevo, es una medida de prevención que no puede realizar directamente, pero sí puede solicitar en caso de que vaya a construir una casa de nueva planta y sepa que está en una zona con importantes concentraciones de radón. Se trata de una barrera física entre el suelo y el interior de la vivienda, diseñada expresamente para impedir el paso de las filtraciones.

El mapa del radón

Después de leer todo esto, se estará preguntando si su casa se encuentra en una zona con altas concentraciones de radón. Para saberlo no tiene más que mirar el mapa que le ofrecemos.

Mapa del gas radón en España
Fuente: El mapa del radón en España, diseño del proyecto 10 X 10. Trabajo desarrollado entre los años 2009 y 2014, dentro del Grupo Radón, Cátedra de Física Médica. Dpto. Ciencias médicas y quirúrgicas Universidad de Cantabria.

Tanto si su vivienda no se encuentra en las zonas marcadas en rojo, como especialmente si lo está, es urgente que realice mediciones de radón en su casa. Se trata de la principal medida de prevención y motivo por el que en la mayoría de los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) ya se han llevado a cabo mediciones a nivel nacional.

Estas mediciones las puede realizar usted mismo por medio de unos aparatos diseñados para tal efecto, muy sencillos de usar. Algunos de ellos, como los detectores de trazas para partículas alfa (DTPA), los detectores de carbón activado (DCA), las cámaras iónicas de electreto (CIE) o el monitor continuo de radón (MCR), ofrecen los resultados directamente, mientras que en otros dispositivos es necesario enviar los resultados a un laboratorio especializado, que le confirmará cuál es la concentración de radón en el interior de su casa.

También existen dispositivos para el agua, como la medición del radón en agua mediante desemanación o el recuento por centelleo líquido (RCL).

Independientemente del aparato que decida usar, siempre es mejor pedir consejo a los instaladores cualificados. Ellos le recomendarán qué dispositivo le conviene usar y qué calibraciones habría que hacer, teniendo en cuenta las características de su hogar.

Eso sí, a la hora de realizar las mediciones, conviene tener en cuenta dos factores:

  1. Realizarlas durante los meses más fríos. Siempre es mejor hacerlo en esa época porque es cuando las ventanas están cerradas, lo que dificulta la ventilación de la vivienda y a su vez aumenta la concentración de radón. De ese modo, los datos obtenidos son más fiables que los que tendría en caso de hacer la medición en verano.
  2. Deben ser a largo plazo. Del mismo modo que no puede fiarse de unas mediciones realizadas en una época en que siempre habrá menor concentración de radón, tampoco es recomendable que se realice solo durante algunos días o semanas. Mucho mejor que las mediciones sean a largo plazo (desde unos meses hasta todo un año), pues solo así se obtendrán unos resultados mucho más fiables.

¿Por qué? Porque así evitamos que factores que contribuyen a la concentración como la humedad, el clima o la propia actividad de los ocupantes de la casa, por ejemplo, si han fumado en los días previos a esa medición, afecten a los resultados finales, mostrándolos más altos o bajos de lo que realmente son.

Esto es lo que se está teniendo en cuenta en los programas nacionales de radón de algunos países de la OCDE. En Finlandia y Suecia, por ejemplo, se recomienda realizar las mediciones durante la época en que se usan las calefacciones, mientras que en Irlanda y Gran Bretaña las mediciones se realizan en periodos de 3 meses y en Italia durante un año entero. Así han conseguido que medir este gas se haya convertido en una práctica habitual a la que el ciudadano ya está acostumbrado, lo que contribuye a su vez a prevenir muertes por cáncer de pulmón.

Para cuándo un Plan Estatal de Actuación contra el radón

Según la nueva legislación de la Unión Europea, todos los miembros que todavía no cuentan con un plan nacional de radón, deberían tenerlo antes de febrero de 2018. (11)

Sin embargo, esperar dos años me parece demasiado tiempo para actuar sobre un problema tan grave. Ahora mismo usted podría estar viviendo en una casa que contiene una alta concentración de radón y acabar padeciendo cáncer de pulmón sin sospecharlo siquiera, pues tal vez no ha fumado un cigarrillo en su vida…

A la espera de que las Administraciones actúen, no dude en poner en práctica de manera inmediata las recomendaciones que le he indicado. Y sobre todo compártalas.

Espero que post le haya resultado interesante. Mi intención ha sido que pudiera conocer más sobre un tema importante que nos afecta a todos, tal vez para muchos desconocido. ¿Qué le ha parecido? Le animo a compartir su opinión sobre el texto que acaba de leer con el resto de lectores de www.saludnutricionbienestar.com dejando un comentario un poco más abajo.

Fuentes:

  1. Manual de la OMS sobre el radón en interiores: una perspectiva de salud pública
  2. Web de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos
  3. Comité de los riesgos para la salud a una exposición al radón. Academia Nacional de Prensa, Washington, D.C. (1999)
  4. Unidad de radiación y cáncer del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC)
  5. Políticas internacionales sobre el radón domiciliario (Proyecto Internacional del Radón – OMS)
  6. Manual de la OMS sobre el radón en interiores: una perspectiva de salud pública
  7. Tabla de concentraciones de radón en la OCDE: Fuentes: WHO (2007), UNSCEAR (2000), Billon (2005) y Menzler (2008)..
  8. Web de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos
  9. El mapa del radón en España. Grupo Radón, Cátedra de Física Médica. Dpto. Ciencias médicas y quirúrgicas de la Universidad de Cantabria.
  10. El radón residencial y el cáncer de pulmón: resultados de los análisis realizados a 14.208 pacientes con cáncer de pulmón entre 13 estudios epidemiológicos realizados en Europa. (2006).
  11. Web Asociación Europea del Radón