El cacao, además de ser una importante fuente de polifenoles, reduce la presión arterial y tiene efecto vasodilatador, lo que mejora el flujo sanguíneo cerebral y el rendimiento cognitivo.

Dado las numerosas propiedades con las que cuenta este alimento, los expertos recomiendan que el cacao forme parte de la dieta del niño, incluso a partir del primer año de edad. No obstante, advierten que no vale cualquier tipo de cacao para poder beneficiarse de él, ya que el porcentaje de cacao a partir del cual se empiezan a obtener todas estas ventajas tiene que ser de al menos un 70%.

Fuente: Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria.