El lumbago es la enfermedad psicosomática por excelencia. Pese a lo que se suele creer, este dolor tan habitual en la región lumbar no se debe tanto a un movimiento desafortunado como a un problema o un cambio en su vida cotidiana, en ocasiones muy traumático.

¿Está a punto de mudarse, de cambiar de trabajo o acaba de sufrir una ruptura de pareja?”, podríamos preguntar a cualquiera que sufra lumbalgia.

A veces se trata simplemente de un nuevo proyecto que acaba de ponerse en marcha, pero detrás de este fuerte dolor lumbar también puede estar la muerte de un ser querido (también de una mascota), una separación o incluso un nacimiento en el seno familiar.

Es muy probable que, si padece una tensión en la región lumbar, exista alguna razón de este tipo que la explique.

Y es sobre esas causas, por tanto, sobre las que hay que trabajar.

Superar los problemas y complicaciones del día a día

Para superar los problemas objetivos que pudieran estar afectando a su vida, es necesario contemplar tres etapas.

En primer lugar, hay que reconocer esos problemas; dejar de negarlos, de ocultarlos y mirar a la realidad de frente, incluso si ésta nos genera tensión o incertidumbre o resulta traumática. Acuérdese de lo que decía el escritor Alexandre Vialatte (cito de memoria): “El futuro nunca será tan sombrío como tememos ni tan luminoso como esperamos”. Es una buena forma de recordarnos que, en el fondo, sean cuales sean nuestros temores o esperanzas, no dejan de ser algo relativo. Todos terminamos por ver esto claro alguna vez, por ejemplo, cuando un amigo nos cuenta un problema más o menos cotidiano, pero haciendo de él un verdadero drama. Sabemos que es un problema menor, pasajero, y que esa persona va a superarlo antes o después sin demasiadas complicaciones. Pero en ese momento quien lo sufre no es capaz de verlo con objetividad a causa del sufrimiento que le provoca.

Después de reconocer el problema, toca decidirse y comenzar a actuar para resolverlo. Acuérdese del asno de Jean Buridan (teólogo escolástico defensor del libre albedrío), el cual, a fuerza de vacilar entre comer avena o beber agua, acabó muriendo de hambre y sed. Quiero decir que siempre hay un tiempo para la reflexión, pero también lo hay para pasar a la acción.

Tras poner todo esto en práctica, la presión, la angustia de la espera y el miedo a la dificultad parecerán menos abrumadores.

Le sugiero que, una vez esté manos a la obra, continúe hasta haber resuelto el problema, al menos parcialmente. Y digo parcialmente porque sé que la vida es complicada, y que llegar a resolver totalmente los problemas más graves es algo verdaderamente poco frecuente.

Sin duda, quizá tarde un poco en reponerse en caso de una “ruptura forzosa” (ya sea un despido en el trabajo, un divorcio, un traslado…), pero lo hará.

Lo más importante es continuar con el día a día a pesar de esas decepciones, un objetivo realista que la mayoría de nosotros puede alcanzar.

En todo caso, si usted sufre una lumbalgia deberá tomar medidas urgentes para neutralizar por completo el dolor, o al menos para hacerlo más soportable, y poder continuar resolviendo el resto de problemas de su día a día.

Aliviar el dolor de la forma más rápida

En la mayoría de los casos el lumbago es un espasmo sostenido de los músculos paravertebrales que aseguran la estabilidad de la columna vertebral. Su origen viene determinado por una hernia discal o un desplazamiento vertebral provocado por movimientos bruscos incorrectos, y es más frecuente en sujetos que padecen cifosis o escoliosis.

Otros procesos, no necesariamente osteoarticulares, como un aneurisma de aorta o una enfermedad intestinal aguda, pueden manifestarse en forma de lumbago. De hecho, muchas veces la inflamación que acaba derivando en el lumbago es la del intestino, ya que el estrés siempre empieza a actuar en él.

Si lo que usted quiere es acabar con el dolor de espalda cuanto antes, entonces no lo dude y ayune durante 24 horas, una solución exitosa en la mayoría de los casos. Durante el ayuno, beba agua fría si tiene sed y agua caliente y ligeramente salada si tiene hambre.

La segunda medida de urgencia es la termoterapia diferencial de Pierre Gardelle. Este método, que permite reparar las vértebras afectadas por las hernias discales, consiste en colocar sobre la zona dolorida cubitos de hielo envueltos con una tela mojada y, al mismo tiempo, una botella de agua caliente en los pies. Hay que mantenerse así durante una hora, tranquilamente y mejor tumbado sobre la cama o el sofá.

Una vez finalizado el ayuno, en las comidas evite los alimentos pro-inflamatorios como los lácteos, el azúcar blanco, la carne roja, las harinas refinadas… Por el contrario, priorice el consumo de alimentos antiinflamatorios e incorpórelos a su menú: los ricos en omega 3, la cúrcuma, el jengibre, el brócoli, las semillas de chía y las legumbres de colores intensos, ricas en antioxidantes (pimiento rojo, zanahoria, remolacha, apio…). Además, beba té verde y bebidas fermentadas como el kéfir.

Aliviar el lumbago de forma natural

  • Descanso: hay que hacer reposo y destensar la zona aplicando calor con una bolsa de agua caliente en la parte baja de la espalda.
  • Aceites esenciales: se pueden utilizar tres gotas de aceite esencial de gaulteria para masajear tres o cuatro veces al día la zona dolorida.
  • Cataplasma de arcilla: mezcle arcilla verde con agua caliente hasta formar una pasta que no gotee. Aplíquela sobre la zona lumbar y recubra el área con una tela para proteger la ropa y las sábanas. Deje actuar la mezcla al menos media hora.
  • Cataplasma de col y cebolla: escalde en una olla unas cuantas hojas de col y un poco de cebolla picada y luego déjelo templar. El resultado será una especie de masa que deberá colocar en varias capas sobre la zona afectada y mantener sujeta con una gasa.
  • Plantas: el árnica es la planta favorita contra las lesiones deportivas, los esguinces y los golpes. Existen numerosos productos a base de esta planta, ya sea en forma de extracto, en crema o en dilución homeopática (y esas diferentes formas pueden combinarse entre sí).Otras plantas eficaces contra el lumbago son el enebro, la mostaza, el mastuerzo mayor o salvaje y la verbena.
  • Vinagre de romero: los masajes con vinagre de romero son muy útiles para favorecer la circulación y el restablecimiento de los tejidos dañados. Es un remedio simple y que podrá preparar fácilmente en su propia casa: basta con dejar las ramas de romero marinando en vinagre de vino tinto en un frasco cerrado.
  • Ejercicios respiratorios: para realizar estos ejercicios debe tumbarse sobre su espalda sobre un colchón colocado sobre el suelo. Se pueden mantener las piernas flexionadas si estirarlas resulta demasiado doloroso. Imagine que la parte baja de su espalda es como un globo que hay que inflar inspirando suavemente. Repita durante varios minutos, siendo plenamente consciente de la zona que se hincha con la respiración.Encadene inmediatamente después con ejercicios de anteversión y retroversión (movimientos hacia delante y hacia atrás) de la pelvis. Primero, manteniéndose tumbado sobre su espalda, despegue del suelo ligeramente la parte lumbar e inspire para elevarla hacia el techo. Después, durante la espiración, haga descender de nuevo la pelvis hasta volver a apoyar completamente la columna vertebral sobre el colchón (incluso puede levantar un poco los glúteos para arquear la columna hasta apoyar por completo su parte inferior). Repita estos movimientos durante varios minutos.
  • Homeopatía: según el dolor que sufra, le recomendamos las siguientes soluciones homeopáticas (con su respectiva posología).
    • En general, contra la lumbalgia se pueden tomar cada hora gránulos de 15 CH de Arnica montana, Ruta graveolens y de Rhus toxicodendron (tres gránulos de cada solución). Las dosis se irán espaciando a medida que vayan mejorando los síntomas.
    • Si el lumbago va acompañado de ciática (complicación de la lesión vertebral que comprime el nervio ciático, inflamándolo, y se irradia por la cara posterior del muslo produciendo dolor y limitando la movilidad), es aconsejable tomar Kalium bichromicum (si la ciática es del lado izquierdo) o Gnaphallium (si es del lado derecho), ambos en dilución 9 CH y a razón de 2 gránulos 5 veces al día.
    • Finalmente, para los dolores crónicos puede usarse la dilución 9 CH de Calcarea fluorica a razón de 3 gránulos 5 veces al día durante 2 días, y después a razón de 2 gránulos 3 veces al día durante 10. (1)

     

  • La terapia con ventosas (o cupping): es un antiguo método terapéutico chino en el que se aplican ventosas (pequeñas capsulitas de cristal cuyo interior ha sido calentado con una llama) sobre la zona dolorida. Las ventosas aspiran la piel y con ella parte de los músculos, con lo que además de abrirse los poros también se mejora la circulación sanguínea y linfática. En unos 10 ó 15 minutos, la zona estará menos inflamada y se aliviará el dolor.

Quizá usted mismo tenga sus propios trucos para aliviar los dolores provocados por las lumbalgias. Si hay alguno que yo no haya mencionado, le invito a compartirlo con el resto de lectores dejando un comentario a través un poco más abajo.

Fuentes:

  1. Les approches complémentaires du lumbago. Index des maladies de A à Z. Catherine Solano. Passeport Santé. Dec., 2014.