Seguro que a su alrededor hay más de una persona alérgica (al polen, al polvo…), si es que no lo es usted mismo. Y seguramente también tenga la sensación de que cada vez hay más personas alérgicas. Pues sepa que no es una percepción equivocada, sino una realidad, puesto que la incidencia de la alergia no deja de aumentar en todo el mundo, especialmente en los países industrializados, hasta el punto de haberse convertido en una de las grandes epidemias de nuestra época.

Un dato ilustrativo para saber de qué estamos hablando: mientras que en 1926 la fiebre del heno afectaba a sólo un 1% de la población mundial, en 1980 ya lo hacía a una persona de cada dos. ¡El 50%!

Para explicar en pocas palabras qué es la alergia, se trataría de una reacción excesiva y anormal del organismo a sustancias que, en el resto de las personas, resultan inofensivas. Así, ante elementos que tendrían que ser totalmente inocuos (como el polen de las plantas, los ácaros, los animales domésticos o ciertos metales o alimentos), en determinadas personas, aun en cantidades minúsculas, son capaces de desencadenar reacciones que pueden ir desde síntomas leves (estornudos, ojos enrojecidos, picores…) a otras tan graves como asma que dificulte respirar aun en reposo, lesiones graves en los órganos e incluso la muerte por shock anafiláctico, una reacción alérgica generalizada que puede llegar a ser mortal.

Un antialérgico natural

Y en este punto me gustaría hablarle de un mineral que deben saber aprovechar los alérgicos (sobre todo quienes sufren rinitis y asma de origen alérgico) y que puede estar siendo subestimado en el tratamiento convencional frente a las alergias: el magnesio.

El magnesio es un antiinflamatorio natural; un relajante que disminuye la reactividad de las células. El magnesio tiene también efectos contra el estrés (algo muy interesante, dado que el estrés puede desencadenar o agravar los fenómenos alérgicos). (1)

Un estudio realizado en más de 2.500 niños y jóvenes con edades comprendidas entre los 11 y los 19 años constató que aquellos que consumían menos magnesio tenían un riesgo más elevado de asma. La misma asociación se encontró en un grupo de más de 2.600 adultos con edades comprendidas entre los 18 y los 70 años.

Además, el sulfato de magnesio por vía intravenosa es útil para tratar los ataques agudos de asma en los niños, pero también en los adultos.

Si nos fijamos en la evolución del consumo alimentario en los países desarrollados, vemos que casi la mitad de la población no cubre sus necesidades de magnesio. (2)

Y otro fenómeno salta a la vista: bajo la presión de la industria láctea, la relación entre calcio y magnesio alimenticios no ha dejado de aumentar en los últimos 30 años: antes era inferior a 3, cuando ahora es superior a dicha cifra. Y una mala relación calcio/magnesio en detrimento del segundo conduce a un déficit celular de magnesio que deja el campo libre a las reacciones proinflamatorias iniciadas por el calcio. Así es como se puede llegar a un estado crónico inflamatorio que alarga los síntomas de la alergia y del asma.

El magnesio se encuentra en las verduras, las oleaginosas y los frutos secos, los cereales completos y el pescado. Se encuentra en determinadas aguas minerales (por ejemplo, y de las disponibles en el mercado español, Solares, Insalus, Alzota…) pero a menudo acompañado de grandes cantidades de calcio. Así pues, se deben tomar con prudencia si ya se consume mucho calcio.

El magnesio se encuentra también en forma de complementos. Se aconseja tomarlo en forma de carbonato de magnesio y no en sulfato, cuyo uso se reserva para la administración intravenosa.

Sí me gustaría que tuviera en cuenta que mi consejo de hoy sobre el magnesio no es una prescripción médica, por lo que deberá consultarlo con su médico por si en su caso concreto existiera algún tipo de contraindicación, especialmente si ya está siguiendo un tratamiento médico contra la alergia. Pero desde luego no pase por alto este mineral, pues puede lograr mejoras increíbles en sus síntomas alérgicos.

¿Qué aspirador usa en su casa?

Ya que le he hablado de un mineral esencial, no quiero dejar de hablarle sobre otra cosa que también puede tener un gran efecto en su alergia, y que en lugar de centrarse en el tratamiento, pone el foco en la prevención.

Así, si usted o alguien de su familia es alérgico es muy recomendable realizar la limpieza del hogar no con cualquier aspirador, sino con uno equipado con un filtro de aire de muy alta eficacia (un filtro de tipo HEPA -“High Efficiency Particulate Air”-) que atrapa más del 99 por ciento de las partículas de polvo y limpia el aire de ácaros, polen y otras sustancias, por lo que es especialmente recomendable para personas alérgicas. Sólo tiene que asegurarse al comprar su aspirador de que lleva ese sistema de filtrado. También puede instalar un purificador equipado con el mismo tipo de filtro.

Como ve, ante las alergias puede hacerse bastante más que resignarse y correr a la farmacia a que nos den “algo”.

Más soluciones frente a las alergias

En Los dossier de Salud, Nutrición y Bienestar no nos hemos olvidado de los alérgicos, y por ello el Dossier de este mes de junio (un mes “caliente” desde un punto de vista alérgico) va destinado a plantar cara a la alergia con la mejor herramienta de la que disponemos: la información. A fondo y desde tres frentes fundamentales:

  • aprenderá a protegerse de ella adoptando medidas esenciales de prevención.
  • la nutrición, porque va a conocer los nutrientes y alimentos que no pueden faltar en su dieta.
  • con un plan de vida sana especialmente pensado para los alérgicos.

Es el plan de acción que encontrará explicado con todo detalle en el Dossier “Alergias, consejos para encontrarse mejor”. ¡A por él! Ahora puede recibir este Dossier completamente gratis como regalo extra junto a su suscripción a Los dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar. Siguiendo sus consejos podrá, de manera natural, disminuir en gran medida los síntomas (y los riesgos) de esta auténtica plaga de la época actual. Consígalo ahora en este enlace.

¿Es usted, o alguien de su entorno, alérgico? ¿Qué consecuencias tiene eso en su día a día? Le invito a compartir su experiencia con el resto de lectores de saludnutricionbienestar.com haciendo un comentario un poco más abajo.

Fuentes:

  1. Un estudio francés sobre niños asmáticos estableció un vínculo entre el asma del niño y la depresión en la madre durante el embarazo, una depresión ligada a un entorno estresante: Lefevre F, Moreau D, Sémon E, Kalaboka S, Annesi-Maesano I, Just J. Maternal depression related to infant’s wheezing. Pediatr Allergy Immunol Sep 2011; 22 (6): 608-13. Otro estudio realizado sobre más de 10.000 estudiantes finlandeses concluyó en 2002 que el estrés podía favorecer las manifestaciones de asma y rinoconjuntivitis alérgica.
  2. Rosanoff A, Weaver CM, Rude RK. Suboptimal magnesium status in the United States: are the health consequences underestimated? Nutr Rev, mar 2012; 70 (3): 153-64.