El cáncer de próstata es el tumor más frecuente entre los hombres. Pese a ello, se estima que más de un 73% de los afectados oculta esta enfermedad por vergüenza.

Esto es lo que se desprende de los datos recogidos por la Fundación para la Educación Pública y la Formación del Cáncer (FEFOC). Sus expertos aseguran que este tipo de cáncer afecta a la calidad de vida, tanto del propio paciente como de sus familiares, debido a los efectos secundarios que pueden aparecer a consecuencia de la enfermedad y que suelen sobrevenir después de realizarse una cirugía: impotencia sexual e incontinencia urinaria. Por ello, el pudor suele hacer que guarden silencio.

Por ello, lo importante es no perder el punto de vista humano de la enfermedad, lo que implica, según FEFOC, la necesidad de crear grupos de apoyo para los pacientes y familiares.

En esos grupos de apoyo, cuya iniciativa ya se ha puesto en marcha en varias ciudades españolas, el objetivo es conseguir que la enfermedad no afecte a la relación que tiene el enfermo con las personas de su entorno (un 39% de los afectados por esta patología asegura que su calidad de vida es muy limitada, sufriendo frecuentes episodios de ansiedad y estrés).

Fuente: Fundación para la Educación Pública y la Formación del Cáncer (FEFOC)